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Jon Ronson, autor de "¿Es usted un psicópata?"
Tras escuchar al burbujeante ensayista Jon Ronson, autor de ¿Es usted un psicópata?, descubro que dichas criaturas fascinantes no existen sólo para los guionistas sin ideas, sino que también los encontramos en la vida real, y a algunos con poder. La pregunta es cuántos hay y cuánto deciden en nuestras vidas. Y la inquietante respuesta es que muchos y mucho, porque nuestro sistema recompensa con poder y dinero sus conductas: la ambición sin límites; la ignorancia de las consecuencias a largo plazo de la avaricia a corto, y la indiferencia absoluta hacia la propiedad, los sentimientos y el bienestar de los demás seres humanos, a los que el psicópata desprecia porque confunde su honestidad con debilidad.

Cómo sé si soy un psicópata?
¿Se siente usted superior a los demás?

Hombre, no soy gran cosa, pero cuando me comparo...
Un psicópata no necesita compararse: está íntimamente convencido de ser mejor que los demás; puede fingir humildad para conseguir poder, pero se sabe superior.

¿Cuánto mejor?
Mucho. Son megalómanos y ególatras.

Pues los grandes egos aburren.
Los psicópatas son seductores y divertidos: de un atractivo superficial, cierto, pero nada empalagoso. Los que se aburren suelen ser ellos: enseguida se cansan de todo. Es otro modo de distinguirlos.

¿Cómo?
Actúan a ráfagas: no piensan a largo plazo. Suelen apasionarse por relaciones intensas y breves: enamoran y se enamoran rápido de amigos íntimos; de grandes amores; de obsesiones... Y luego las cambian rápido.

¿Por qué le interesan tanto?
Porque influyen en nuestras vidas. Hay un capitalismo -responsable de las subprime- que recompensa rasgos psicópatas, como la búsqueda de ganancia sin límites a corto plazo sin importar los perjuicios que tu beneficio ocasione a los demás.

Los "demás" son daños colaterales.
Es el rasgo distintivo del psicópata: no siente nada por los demás, pero sabe fingirlo.

¿Nombres?
Hombre, si yo me dedicara ahora a etiquetar a la gente sin más, sería un psicópata.

Usted ha conocido a muchos.
Recuerdo a Toto Constant, un líder de los escuadrones de la muerte de Haití...

Auténticos carniceros.
Simpático y encantador. Llegó a confesarme -y casi le creo- que le importaba mucho lo que pensara la gente de él y que hacía cualquier cosa para ser querido.

¿Estaba mejorando?
Me he convertido con la ayuda de mi mentor, el doctor Robert Hare, autor de la Escala de calificación de la psicopatía revisada, en un detector de psicópatas. Por eso, ya sabía que un psicópata siempre se revela cuando le atribuyes alguna debilidad.

¿Con la escala Hare basta?
El doctor es un sabio, pero su trabajo ha deshumanizado en parte a los psicópatas. Mi experiencia prueba que son muy humanos y podemos detectarlos en todas partes.

¿Y Toto se delató?
Le pregunté si "necesitaba" que los demás le quisieran y se delató: dijo que se esforzaba en ser querido porque "es más fácil que los que te quieren hagan lo que quieres".

¿Usted cómo sabe que no es psicópata?
Porque tengo ansiedad y sentimientos de culpa, y soy muy inseguro y hago casi cualquier cosa para sentirme querido.

Como muchos de nosotros.
Porque no somos psicópatas. El psicópata no siente ninguna ansiedad, y mucho menos culpa. Se siente a gusto consigo mismo sin necesitar a nadie. Por eso son tipos que exhiben una pasmosa serenidad siempre.

El gran atributo del líder: cabeza fría.
Por eso los psicópatas llegan a ser buenos banqueros, empresarios, políticos... Pero son pésimos artistas y escritores.

¿Por qué?
Sin empatía no puedes explicar a otro ser humano. Un psicópata puede mandar, engañarle, asesinar en masa a los demás, pero nunca llegará a desentrañar cómo somos.

¿Trump? ¿Murdoch? ¿Berlusconi?
Los forjadores de empresas de toda una vida no suelen ser psicópatas. Más bien se trataría de seres de fulgurantes ascensiones y -si tenemos suerte- de estrepitosas caídas.

Y no sólo capitalistas: ¿Stalin? ¿Hitler?
Cuanto más poderosa es una jerarquía y cerrada su sociedad, más fácil se lo pone al psicópata. Para detectarlo, investigue su infancia y hallará episodios de crueldad insólita con los débiles: sean otros niños u animales.

¿Los psicópatas se llevan bien?
Suelen pactar entre ellos con éxito, porque se entienden y respetan más que a los demás humanos, a los que consideran inferiores por su debilidad, que es preocuparse por lo que sienten o piensan los demás.

¡¡¡Si confesar debilidad es liberador!!!
¿Verdad? Yo no podría vivir sin confesarla.

¿Cuál es su detector de psicópatas?
Utilizo los 20 rasgos de Hare. Para ser psicópata, hay que cumplir por lo menos 16.

¿Pero todos somos algo psicópatas?
Es un espectro difuso y todos más o menos respondemos a algunos rasgos, pero en algún punto de la escala se produce un salto incremental en el que ya eres psicópata.

¿Cuál?
La justicia norteamericana apunta al grado 30 y la británica es más estricta y ya considera el grado 28 psicopático.

¿Más rasgos?... ¡Me estoy aficionando!
Promiscuidad sexual...

¿En fantasía o en acto?
Al saberlo, yo pensé: ¡pero si han sido mis momentos y recuerdos más felices!

¡...!
Momentos... No obsesiones. Es diferente.

Un solo rasgo no hace al psicópata.
Les encanta la fama y figurar, y figuran sin esfuerzo. "Fotos, no, gracias", pero al día siguiente están en todas las portadas. Y al fin consiguen que edificios, bibliotecas, calles, fundaciones lleven su nombre... ¡en vida!

De muerto se te perdona el éxito.
Son esos poderosos que besan niños y acarician perros y corren luego al aseo a lavarse. Si se fija, los detectará.