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Luego de la resolución de la ONU la ocupación no sólo no se detiene sino que se acelera
El ministro de Economía israelí, Yuval Steinitz, ha revelado este domingo que Estados Unidos ya sabía que la respuesta de Israel al reconocimiento de Palestina como estado en la Asamblea General de la ONU sería la construcción de nuevos asentamientos entre Jerusalén y la colonia de Maaleh Adumin, lo que supone la partición efectiva de Cisjordania.

"Es momento de conectar Maaleh Adumin con Jerusalén. Debería haber pasado hace mucho tiempo. Le dejamos muy claro a los americanos que si los palestinos iban a la ONU, ésta sería nuestra respuesta", ha afirmado Steinitz durante el Consejo de Ministros del Gobierno israelí, según recoge el diario israelí 'Yedioth Aharonoth' en su edición digital.

También el ministro de Educación, Gideon Saar, ha respaldado la construcción en la zona denominada E1. "Desde la Guerra de los Seis Días todos los gobiernos han construido en Jerusalén y en Judea y Samaria. No estamos de acuerdo con nuestros amigos de la comunidad internacional en esta cuestión, pero seguiremos construyendo", ha declarado.

Este mismo domingo el Gobierno israelí ha aprobado por unanimidad una moción en la que manifiesta su rechazo absoluto a la decisión de la Asamblea General de la ONU de aceptar a Palestina como Estado observador no miembro, votada el pasado jueves.

"El pueblo judío tiene derechos naturales, históricos y legales a su patria con su capital eterna en Jerusalén (...). El Estado de Israel, como Estado del pueblo judío tiene derechos y reivindicaciones sobre las zonas en disputa en la tierra de Israel", señala el texto de la moción, recogido por los medios israelíes.

El Gobierno indica además que la resolución de la Asamblea General de la ONU no cambia es estatus de las zonas en disputa y no resta valor en modo alguno al derecho del pueblo judío sobre esas zonas. En ese sentido, considera que la resolución de la Asamblea General de la ONU, que reconoce las fronteras de 1967, no será el fundamento de ninguna futura negociación con los palestinos.

Las autoridades israelíes han anunciado además este sábado la confiscación de los salarios de los funcionarios palestinos --una cantidad estimada de 92,7 millones de euros--, que se suma a la decisión de construir 3.000 nuevas viviendas en Cisjordania, incluido un nuevo barrio del asentamiento de Maaleh Adumin que supone su unión a Jerusalén y la división efectiva de Cisjordania en dos partes.