Federico Franco
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Federico Franco pidió confianza en el Gobierno
Los partidos de izquierda, especialistas y defensores del medio ambiente, denunciaron que la transnacional canadiense pretende el subsidio oficial de la energía a consumir y que su planta productora de aluminio dañará tierras y poblaciones.

El presidente de Paraguay, Federico Franco, firmó este viernes un acuerdo de entendimiento con la multinacional extractora de aluminio Río Tinto Alcán (Canadá), en medio de protestas.

Franco catalogó de antipatriotas a las personas que se oponen a este pacto, asegurando que "hoy no estamos definiendo nada. Hoy estamos iniciando una hoja de ruta". Al mismo tiempo, pidió confianza en el Gobierno.

"Estoy convencido de que este es el camino correcto y esta es la inversión que Paraguay necesita (...) Río Tinto significa que Paraguay no va a ceder su energía. Paraguay es dueño del 50 por ciento de Itaipú y vamos a traer esa energía para ser un país industrializado", agregó el gobernante.

Los manifestaciones de todos los sectores se congregaron este jueves en el Ministerio de Industria y Comercio para expresar su rechazo por la decisión tomada por el Ejecutivo.

Al igual que los manifestantes, los partidos de izquierda, especialistas y defensores del medio ambiente, denunciaron que la transnacional canadiense pretende el subsidio oficial de la energía a consumir y que su planta productora de aluminio dañará tierras y poblaciones.

Las personas que se oponen al proyecto consideran que la instalación de la compañía sin un estudio ambiental ayudará la problemática con las emisiones de lluvia ácida a caer sobre terrenos y poblados.

El ministro de Industria y Comercio, Francisco Rivas, trató de tranquilizar este jueves a los manifestantes asegurando que en principio solo se firmará un compromiso para la instalación por Río Tinto de un parque industrial junto a otras empresas.

Los manifestantes acusaron a Rivas de mentir solo para detener las protestas sociales, que aseguraron continuarán en los próximos días.