© Desconocido
Miles de ciudadanos salieron el sábado a las calles de Atenas, capital de Grecia, para rechazar la represión de la policía contra ocupantes de un edificio público.

Los manifestantes gritaron consignas contra el Gobierno del presidente Antonis Samarás y pidieron la liberación de las personas detenidas el pasado miércoles durante un acto de protesta en Atenas.

La marcha ha sido pacífica, salvo un incidente aislado, en el que un grupo de manifestantes ha lanzado objetos contra los antidisturbios y las autoridades han contestado con gas lacrimógeno.

El pasado día 9, la policía desalojó a más de un centenar de manifestantes que habían vuelto a ocupar un edificio conocido como "Villa Amalia" -conocido por haber servido durante más de dos décadas como punto de encuentro para miembros de grupos antisistema y de izquierda-, después de que agentes de la policía desalojaran dicho lugar a finales del pasado diciembre.

Los manifestantes luego se dirigieron hacia la sede del partido Izquierda Democrática, que forma parte del Gobierno griego de coalición, donde se congregaron y desplegaron una pancarta. Los agentes de seguridad detuvieron a cerca de 40 personas en esta ocasión.

Mientras tanto, el partido opositor de izquierda Syriza emitió un comunicado, en el que condenó los arrestos arbitrarios por parte del Gobierno, pues lo único que persiguen es distraer a la opinión pública de la grave crisis económica que atraviesa el país helénico, y sus impactos sobre la vida del pueblo griego.

El Gobierno griego, por su parte, acusó a Syriza de respaldar estas manifestaciones y otras acciones ilegales.