La situación vivida ayer en buena parte del territorio histórico no fue excepcional. De hecho, en Bizkaia y Gipuzkoa también se vivieron momentos complicados, situación que se reiteró en Navarra y en otras comunidades del Estado. El diagnóstico en todos los casos fue similar al suscitado en Álava. Aquí, el agua embalsada en los pantanos del sistema del Zadorra ha alcanzado un volumen "excepcionalmente alto", al haber llegado a unos niveles que no se alcanzaban desde hacía 25 años en esta época del año. En el resto de provincias, ha sucedido algo parecido, con consecuencias en todos los casos. Y lo peor puede estar por llegar. No en vano, la mesa que gestiona los embalses del Zadorra reconocía ayer "la excepcionalidad de la situación en la que confluyen adversas predicciones hidrometeorológicas y registros de datos reales significativamente importantes", circunstancias compartidas en el resto de la CAV y Navarra.

Sea como fuere, el caso es que varios días de precipitaciones intensas han provocado situaciones como las de la zona de Encartaciones, en Bizkaia. Allí, se ha dado la rotura de la tubería de gas de Zalla, que ha dejado sin suministro a Balmaseda. Por ello, ayer Naturgas Energía trabajaba para restablecer el suministro. La rotura se debió a un corrimiento de tierras provocado por las fuertes lluvias de estos días, lo que "empujó" a la tubería, que reventó. Un portavoz consultado precisó que no hubo explosión, como se informó en un principio, y explicó que la confusión se debió al ruido originado por el "reventón".

Según informó ayer el Departamento de Seguridad, los hechos sucedieron sobre las once y veinte de la noche del miércoles en el barrio Herrera de Zalla y, como medida de prevención, se decidió desalojar un bar cercano y cerrar al tráfico la carretera BI-3651, próxima al lugar.

Aparte, en Gipuzkoa, Aguas del Añarbe informó de que está maniobrando "cuidadosamente" para el desembalse de la presa de Añarbe "en función del nivel del río Urumea en cada momento". En un comunicado, aseguró que en los últimos tres días se ha alcanzado un volumen de 216,8 litros por metro cuadrado, por lo que se ha procedido, al permitirlo el nivel del citado río, a la apertura del desagüe de fondo, con objeto de rebajar el volumen embalsado de la presa. El incremento de las precipitaciones obligó a cerrar el desagüe a las 23.10 horas de este pasado miércoles. En la madrugada de este jueves, habiendo descendido tanto las precipitaciones como los caudales de entrada en el embalse y el nivel del Urumea en Ereñozu, se procedió de nuevo la apertura de uno de los desagües de fondo, con el objetivo de rebajar el volumen embalsado para liberar las compuertas del aliviadero y ganar el mayor resguardo que se pueda de cara a las precipitaciones anunciadas para los próximos días.

El caso es que el nivel del citado río volvió a subir en la madrugada de este jueves en San Sebastián hasta los 3,80 metros, nivel de alarma. En un comunicado, el Ayuntamiento de San Sebastián, indicó que, no obstante, no fue necesario decretar alertas a los vecinos de los barrios de Txomin y Martutene porque el río comenzó a estabilizarse y bajar a continuación. Hacia medianoche comenzó a entrar agua en Okendotegi, pero la situación se invirtió radicalmente a partir de las 2.00 horas.

En otro orden de cosas, ayer la altura y el caudal del río Ebro a su paso por Castejón comenzó a descender tras el pico alcanzado el miércoles como consecuencia de las últimas lluvias que han afectado a Navarra. El Ebro se encontraba a las 9.30 horas de ayer a una altura de 6,53 metros. El caudal del río está en 1.630,70 metros cúbicos por segundo, mientras que esta noche superó los 1.735 metros cúbicos por segundo, según datos de la página web del Gobierno de Navarra actualizados a las 9.30 horas.

En el caso del río Arga en Arazuri, la tendencia que presentaba es a reducir su altura y caudal. A las 10.20 horas, alcanza los 2,74 metros y los 333 m3/s, mientras que a las 8 horas estaba en 2,91 metros de altura y un caudal de 374 m3/s.