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La saga de los Quandt, descendientes del que fuera ministro nazi de propaganda, Paul Joseph Goebbels, comparten una fortuna de unos 6.000 millones de dólares, según establece el Indice Bloomberg.

La prosperidad de los Quandt se remonta a 1883, cuando Emil Quandt compró una compañía textil. A comienzos del siglo XX su hijo mayor, Guenther Quandt, heredó el negocio. La Primera Guerra Mundial dio un impulso extraordinario a la compañía, que se convirtió en un verdadero imperio industrial gracias a la fabricación del uniforme para el Ejército alemán. En 1921 Guenther Quandt -viudo en aquel momento- se casó con Magda Ritschel. El mismo año tuvo con ella un hijo al que llamaron Harald. En 1929 la pareja se divorció y dos años más tarde Magda se casó con Joseph Goebbels.

En 1933 los nazis llegaron al poder en Alemania y Goebbels fue nombrado ministro de propaganda. El mismo año el ex marido de Magda, Guenther Quandt, se unió al partido. A pesar de que las relaciones entre Quandt y Goebbels fueron siempre tensas, las fábricas del empresario se convirtieron en el suministrador clave de las tropas nazis durante su ofensiva contra el mundo. Producían motores para submarinos y lanzacohetes, municiones y misiles antiaéreos. "Daba lo mismo que no le gustara a Goebbels. Ello no influía en absoluto en la capacidad de Quandt para hacer dinero", comenta el historiador alemán Joachim Scholtyseck al diario israelí 'Jerusalem Post'.

Entre 1940 y 1945 en las fábricas de los Quandt trabajaron unos 50.000 empleados forzados, entre prisioneros de guerra y recluidos de los campos nazis de concentración, según Scholtyseck. En su informe el científico asegura, además, que Herbert Quandt, hijo del primer matrimonio de Guenther, tenía planeado construir una nueva planta donde trabajaran solo 'esclavos', un plan que nunca llegó a realizarse.

En 1954, Harald y Herbert heredaron la fortuna de su padre Quandt, incluidos los activos de Daimler-Benz, que incrementaron mucho durante las décadas posteriores. En los años 60 Herbert salvó el gigante de la automoción BMW del colapso y se hizo su mayor accionista. Harald, hijo de Magda Goebbels, murió en 1967 y dejó cuatro hijas. En 1978, después de la muerte de su madre, las cuatro mujeres heredaron un total de 1.500 millones de marcos alemanes (unos 760 millones de dólares estadounidenses), según la biografía oficial de la familia 'Die Quandts'.

Herbert Quandt falleció en 1982. Su fortuna fue repartida entre sus seis hijos de tres diferentes matrimonios. Sin embargo, sus herederos principales fueron su tercera esposa y sus dos hijos que, entre otros capitales, recibieron los activos de BMW. Según el informe anual de 2011 de la compañía, les pertenece el 46,7% de las acciones del gigante automovilista.

Según calcula Bloomberg, hoy en día las cuatro nietas de Magda Goebbels (las hijas de Harald) y sus dos primos -herederos de Herbert- comparten una fortuna familiar de unos 6.000 millones de dólares. Sin embargo, los propios multimillonarios nunca hacen comentarios al respecto. "Estamos invirtiendo el dinero globalmente. ¿A quién importa si son 500, 1.000 ó 3.000 millones", insiste Fritz Becker que administra los activos de los Quandt.

Los historiadores, a su vez, admiten que durante la posguerra, la familia sufrió rechazo por parte de la opinión pública. "Tienen que vivir con el nombre. Es parte de la historia", afirma Scholtyseck.