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Un juez en Australia ha desestimado los cargos presentados contra una cabra de nombre Gary, que fue confiscada por la policía de Sydney por comerse las flores en el exterior del Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad.

El dueño de la cabra, James Dezarnaulds, recurrió la multa de US$440 que se le impuso por los daños que causó el animal.

La jueza Carolyn Barkell dictaminó que no había pruebas de que la cabra hubiera ido al museo con intención de comerse las plantas ni que su propietario la hubiera puesto a pastar.

La policía aseguró que Dezarnaulds había actuado de manera descuidada al permitir que Gary se acercara a las flores