John Brennan, el candidato a director de la CIA del premio nobel de la paz, implicado en asesinatos selectivos y torturas
John Brennan, nominado por el presidente Barack Obama para dirigir la Agencia Central de Inteligencia (CIA), nunca expresó preocupación por técnicas de tortura como el waterboarding (submarino), afirmó el abogado John Rizzo.

Según el jurista, quien se retiró como representante legal de la CIA en 2009, Brennan conocía de las denominadas técnicas de interrogatorio mejoradas de la central, pero jamás le puso objeciones.

Estas revelaciones contradicen lo que el candidato del mandatario para el cargo, declaró durante la audiencia ante los miembros del Comité de Inteligencia del Senado el 7 de febrero, cuando aseguró que había manifestado reservas a sus colegas sobre el tema y calificó el ahogamiento simulado de tortura, práctica reprobable y algo que no se debe hacer.

Brennan, de 57 años de edad, un veterano oficial de la CIA, es el nombramiento más polémico que ha realizado el gobernante demócrata para la conformación de su nuevo gabinete.

De acuerdo con sus críticos, el aspirante a director de la CIA tuvo un papel clave en el establecimiento de una base secreta de aviones teledirigidos o drones en Arabia Saudita, destinados a los llamados asesinatos selectivos.

Además, fue jefe de personal en la agencia en la etapa en la que se implantó el programa de capturas secretas, traslados clandestinos y las mencionadas técnicas de interrogatorio.

Precisamente sus nexos con esas prácticas fue lo que frenó su posible postulación para dirigir la CIA hace cuatro años.

Sin embargo, ahora Obama no dudó en señalarlo para reemplazar al general David Petraeus, cuya renuncia en noviembre por un escándalo sexual acabó con su carrera militar y política.

La votación sobre la nominación de Brennan se espera mañana en el Comité de Inteligencia del Senado.