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Así podría verse al cometa ISON según esta recreación.
Cerca de Júpiter, un débil punto de luz se mueve a través del espacio y a simple vista no parece más que una de las miles de estrellas distantes que vemos en el cielo. De hecho se necesita un telescopio grande para darse cuenta que se trata de un cometa.

A finales de 2013, el cometa ISON podría convertirse en un llamativo objeto visible a simple vista, incluso en pleno día.

Karl Battams del Laboratorio de Investigación Naval de EEUU afirma que ISON es un "sungrazer" (grupo de cometas cuyas órbitas lo acercan peligrosamente a Sol).

"La órbita de este cometa lo llevará muy cerca del Sol y por tanto sabemos que eso puede ser algo espectacular".

ISON, que debe su nombre a las siglas del programa de estudio de cielo nocturno, el International Scientific Optical Network, fue descubierto en septiembre de 2012 por los astrónomos rusos Vitali Nevsky y Vovichonok Artyom, quienes trabajan en dicho programa.

A pesar de encontrarse aún a gran distancia del Sol, ya se lo puede apreciar como una mancha pero para ser un objeto tan distante y pequeño, su brillo es muy significativo.

"El brillo del cometa sugiere que está arrojando gas y polvo a partir de un núcleo estimado entre 1 a 10 kilómetros" indicó Matthew Knigth del Observatorio Lowell.

El 28 de noviembre de 2013, esta "bola de nieve sucia" tendrá su máxima aproximación al Sol y de sobrevivir al acercamiento podría surgir tan brillante como la Luna llena y ser brevemente visible cerca del Sol a pleno día para luego la cola del cometa (mezcla de polvo y gases) extenderse hacia el cielo nocturno, convirtiéndose así en una sensación mundial.

Algunos periodistas han comenzado a llamar a ISON, el "cometa del siglo" pero para Don Yeomans del Programa de Objetos Cercanos de NASA, esto es prematuro.

Recordó al cometa Kohoutek que simplemente se "esfumó" en 1973 cuando estaba destinado a ofrecer un gran espectáculo.

Muchos astrónomos y especialistas de NASA coinciden que ISON tiene el potencial para ser la mayor atracción del siglo en el cielo pero también tiene el potencial para no hacer nada.

Existen tres posibilidades para el cometa ISON en su viaje hacia el Sol.

La primera es que sea atraído por nuestra estrella y se desintegre antes de impactarlo.

La segunda es que siga en su órbita a una distancia moderada, lo que lo convertiría en un gran espectáculo y con un brillo como nunca antes visto.

La última opción, pero no por eso la menos probable, es que ISON llegue a fragmentarse, sin que eso represente una amenaza para la Tierra pues los fragmentos seguirían la trayectoria original.