Traducción de Sott.net

Investigadores del Reino Unido han encontrado fósiles parecidos a algas en fragmentos de meteoritos que impactaron en Sri Lanka el año pasado. Esta es la evidencia más fuerte hasta ahora de la panspermia cometaria - que la vida en la Tierra comenzó cuando un meteorito que contenía organismos simples aterrizó aquí, miles de millones de años atrás - y, quizás más importante, de que hay vida en otros lugares del universo.

© Desconocido
En diciembre de 2012, una bola de fuego fue vista en los cielos de Polonnaruwa, Sri Lanka. Durante los días siguientes, los fragmentos de la bola de fuego fueron recogidas y enviadas al Instituto Médico de Investigación Sri Lanka, donde el análisis microscópico inicial reveló microalgas silíceas conocidas como diatomeas. Como se puede imaginar, siendo esta la primera evidencia de que la vida podría haber llegado a la Tierra a través de un meteorito, la comunidad científica se mostró escéptica ante los resultados - por lo que algunos fragmentos fueron enviados a la Universidad de Cardiff en Gales para su posterior análisis. Los investigadores de Cardiff están reportando que están seguros de que estos fragmentos provienen de un meteorito extraterrestre - y que definitivamente hay "estructuras biológicas fosilizadas" dentro de ellos. La panspermia, al parecer, es una opción.

Hay algunas teorías que compiten sobre cómo comenzó la vida en la Tierra. La panspermia, en la cual la vida llegó en la cola de un cometa o un asteroide, es una. La abiogénesis, la teoría de que la vida surgió espontáneamente a partir de moléculas inorgánicas en la sopa primordial de la Tierra, es otra. La panspermia dirigida, en la cual una raza alienígena envió intencionalmente un asteroide o nave cargada con organismos vivos a la Tierra, es otra teoría un poco más exótica. En cuanto a cuál teoría es correcta, probablemente nunca lo sabremos - pero el meteorito Polonnaruwa definitivamente pone las probabilidades a favor de la panspermia.

Las pruebas de la Universidad de Cardiff dieron un doble enfoque: en primer lugar para confirmar que eran en realidad fósiles de algas en el interior [de los fragmentos], pero, lo más importante, para descartar una contaminación terrestre. Para ello, los investigadores encontraron niveles muy bajos de nitrógeno (que casi siempre está presente en los organismos de la Tierra actual), y su análisis de isótopos de oxígeno "demuestra [que las muestras] son ​​inequívocamente meteoritos." El maquillaje atómico del meteorito, junto con lo fósiles fusionados con la matriz de la roca, es un fuerte indicador de que los organismos no son de origen terrestre.

© Desconocido
Estos resultados, sin embargo, no son una certeza. De acuerdo con nuestro propio biólogo John Hewitt, hay una fuerte posibilidad de que los fósiles en realidad no sean de naturaleza biológica - simplemente parecen biológicos. "Esto es más o menos como encontrar una Q de un garabato flotando en el espacio, ya que puede ser valer 10 puntos, pero encontrar una cuantas Es primero sería un poco más convincente", dice Hewitt. También está el hecho de que la investigación fue publicada en la revista Journal of Cosmology, una revista revisada por pares que ha sido objeto de escrutinio crítico numerosas veces desde que fue establecida en el 2009. La revista se enfrentó a una gran controversia cuando publicó un documento del ingeniero de la NASA Richard Hoover quien afirmaba haber encontrado fósiles "similares a las cianobacterias" en meteoritos.

Con eso dicho, el trabajo presentado en el documento investigación de la Universidad de Cardiff parece ser bastante profesional. Difracción de rayos X y microscopía electrónica de electrones, realmente no son el tipo de herramientas con las que uno jugaría. Sería bastante difícil falsificar las imágenes y los resultados que generados por la Universidad de Cardiff - no es imposible, pero poco probable.

Sin embargo, una cosa es cierta: Para que esto se convierta en ciencia realmente - para que el sueño de Chandra Wickramasinghe de la panspermia sea una realidad - este trabajo tendrá que ser repetido por muchos otros grupos alrededor del mundo. Sería muy, muy emocionante en verdad si fósiles biológicos han sido encontrados en un meteorito extraterrestre. Sería una prueba de que hay vida en otros planetas - y esencialmente una garantía de que el universo está lleno de vida. Pero, como siempre, las afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias.

Fuente