160.000 soldados, 1.000 tanques, 130 aviones y 70 buques de guerra participan en las mayores maniobras de Rusia desde la época de la URSS, que continuarán en el Lejano Oriente del país hasta el 20 de julio.

Estas maniobras son las últimas de una serie de inspecciones sorpresa a las Fuerzas Armadas del país que se han realizado en Rusia en los últimos meses en un esfuerzo para esclarecer los puntos débiles en la defensa rusa.


El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu, recibió la orden del presidente Vladímir Putin de iniciar la prueba de tropas del Comando Oriental (que incorpora las tropas emplazadas en el Lejano Oriente y Transbaikalia) la noche del 13 de julio.

Siguiendo la orden, unos 160.000 uniformados fueron puestos en estado de alerta y avanzaron hacia los centros de formación.

De acuerdo con el Ministerio de Defensa, en los ejercicios participan alrededor de 1.000 tanques y vehículos blindados, 130 aviones y helicópteros y 70 buques de guerra de la Flota del Pacífico.


El comunicado del Ministerio señala que algunas unidades tuvieron que realizar una marcha de hasta 3.000 kilómetros desde los lugares de acuartelamiento.

Los cazabombarderos Su-27 despegaron de sus bases en Ussuriisk y Komsomolsk del Amur en misiones de protección de las vías a la isla de Sajalín y escolta de barcos de la Flota del Pacífico.

Imagen
© structure.mil.nu
Mientras tanto, la Armada rusa está participando en simulacros en el mar de Ojotsk. La flota incluye, entre otros buques, el crucero de misiles Variag, los grandes buques antisubmarinos Marshal Sháposhnikov y Admiral Vinográdov, los buques anfibios Osliabia y Nikolái Vílkov, y el destructor Bystrí.


La serie de maniobras sorpresa comenzó en distintas áreas de Rusia después de que la cartera de Defensa asumiera Serguéi Shoigu, en noviembre de 2012.