© Desconocido
Julian Assange está en prisión, por ahora. Parece que ninguna autoridad honrada desea perder su tiempo en algún caso en su contra, a menos que el objetivo sea prolongar el drama, que bien así podría ser. Wikileaks entró a la escena en momentos muy interesantes. En los EEUU, el desempleo llegó a niveles record (22% al menos), se ha ejecutado una enorme cantidad de hipotecas, y miles de millones del dinero de los contribuyentes han sido destinados para salvar a los bancos de su propia avaricia. En Europa, 'crisis bancarias' similares llevaron al gobierno a tomar medidas de 'austeridad', donde el pueblo sacó de apuros a los bancos con la única divisa que realmente vale, el sudor de nuestras frentes y nuestra calidad de vida. La divisa humana es la verdadera 'riqueza' de cualquier nación o gobierno en este planeta.

Millones de personas protestaron y entraron en huelga en Grecia, Francia, Inglaterra, Irlanda, etc. Tales demostraciones de poder popular son, quizá, las únicas armas que tenemos en contra de la corrupta élite de este mundo. Por supuesto, es el conocimiento de la magnitud de sus flagrantes mentiras y la corrupción de la élite, que galvanizan este tipo de actos, y por lo tanto, es fundamental el derecho del público a saber lo que su gobierno está haciendo. Por lo tanto, el principio en el que Wikileaks fundamenta sus acciones, es ser apoyado hasta el fin. Sin embargo, tengo un pequeño problema con la última publicación de Wikileaks, y es la cobertura de los medios masivos de comunicación que ha recibido. Encuentro poco en las filtraciones que justifique esta exposición tan prolongada por parte de los medios, y leyendo los comentarios públicos sobre los contenidos de las filtraciones, no les veo potencial para detonar alguna demostración pública masiva. Solo podemos esperar a que impulsen más y mejores filtraciones para que la verdad finalmente sea conocida y eso lleve al sector público a actuar.

Como resultado de la abundante evidencia distribuida, relacionada con la realidad de las conspiraciones del gobierno, destinada a manipular la opinión pública, también tengo que admitir que tengo pareceres conspiratorios similares. Es una debilidad, lo sé. Pero no se impacienten, tengo algunas preguntas que exponerles; contestaré algunas de ellas, pero siéntanse con la libertad de elaborar sus propias teorías, conspiratorias o no.

Manipular la opinión pública, ¿alguien no está de acuerdo con la idea de que todos los gobiernos se involucran en este tipo de asuntos a cierto grado?

Si están de acuerdo, ¿por qué el gobierno quiere manipular la opinión pública?

Opinión pública es solo otro término para conocimiento público, y normalmente la manipulación involucra cierto tipo de mentira. Entonces podemos decir que la manipulación de la opinión pública es realmente una manera eufemística de 'mentirle al público para evitar que sepan la verdad de algo'. Bien, ¿pero qué? ¿Por qué algún gobierno desearía (o necesitaría) hacer esto? La respuesta obvia parece ser que dicha política solo es necesaria cuando un gobierno se involucra en actividades cuya exposición puede resultar en cierto tipo de reacción pública, posiblemente incluso una rebelión, agitación social y la pérdida de las posiciones privilegiadas de la élite.

Si piensan que esta no es una conclusión razonable, siéntanse con la libertad de iluminarme con alguna otra interpretación en la sección de comentarios.

Mi siguiente pregunta es, si se imaginaran en la posición de uno de estos tipos de gobierno, digamos, un miembro del gobierno de EEUU, ¿qué verías en relacion con el estado de la opinión pública en los EEUU y en el mundo actualmente? (Incluyo 'en el mundo' porque EEUU es claramente un Imperio y su interés estratégico es de naturaleza global).

© Desconocido
Cass Sunstein and Julian Assange
Esto es lo que veo: Veo a una población, especialmente el llamado 'Primer Mundo', que está despertando al hecho de que su gobierno GUARDA secretos y MIENTE para evitar que conozca la verdad. Ahora, no estoy sugiriendo que estamos en la cúspide de algún despertar global del tipo new-age. No veo espadas convirtiéndose en arados y a leones y corderos echados uno junto al otro, pero lo que sí veo es una maduración en el nivel del discurso popular relacionado con los gobiernos. Esta maduración se está manifestando naturalmente como escepticismo. Esto es algo muy bueno. Probablemente existen algunas razones diferentes para este acontecimiento, pero pienso que el principal de ellos son los eventos de los últimos diez años.

Incluso si los medios masivos de comunicación nunca lo han hecho explícito, solo los más crédulos entre la población pueden haber evitado llegar a la conclusión de que los gobiernos de EEUU, Israel e Inglaterra justificaron la invasión a Irak con mentiras descaradas. No solo errores o malentendidos o frases como, 'actuamos basándonos en la inteligencia que teníamos disponible', sino con mentiras conscientes, cuyo objetivo es 'manipular la opinión del público'; y tuvieron mucho éxito. Cuando las armas de destrucción masiva iraquíes no aparecieron por sí solas, muchas personas se tranquilizaron con la infantil escusa: "bueno, Saddam era un hombre malo, e hicimos lo correcto al deshacernos de él en beneficio de la libertad iraquí". Pero ahora, siete años después, ese razonamiento ha sido agujerado por balas, junto con 1.5 millones de víctimas iraquíes, y el país está tan maltrecho que su gente recuerda los años de Saddam con nostalgia.

Y por supuesto, está Afganistán. Con pueblos civiles enteros reducidos a polvo, la excusa de la 'cacería de Osama' comienza a debilitarse bastant. Cuando esto se yuxtapone con el 'reciente descubrimiento' en Afganistán (que de hecho ya tiene varios años) de un mil millones de dólares en recursos naturales, muchos han comenzado a ver que la guerra en Afganistán no es para proteger sus libertades, sino una mezcla especial de egotismo y saqueo Imperial que se está cobrándose la vida de los jóvenes.

¿Y qué hay de 'la amenaza terrorista'? Recientemente ese problema se ha tornado en algo más doméstico que extranjero, particularmente en los EEUU. Procedimientos aeroportuarios fascistas, justificados con cartuchos de tinta ("bombas") de origen dudoso y montajes del FBI, están quitándole el filo al miedo que solía provocar el 'terrorismo islámico', y ha comenzado a generar preguntas sobre la verdadera naturaleza de esa 'amenaza terrorista'. Esta última idea, también podría enfocar la atención del público en esa pregunta de preguntas - el 11 de septiembre...

Ahora, como miembro imaginario de la élite global, no estaría nada contento con este asunto del conocimiento público global, y ya que entiendo que no puedo regresar el tiempo y deshacerlo todo, tampoco aceptaría la derrota. En vez de eso intentaría contener, canalizar y desviar ese conocimiento. De hecho, haría precisamente lo que un miembro real de la élite global propuso hace dos años.
Frecuentemente mencionado como el probable nominado de Obama a la Suprema Corte, actualmente Sunstein es el jefe de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios, donde, entre otras cosas, es responsable de "la supervisión de las políticas relacionadas con la privacidad, la calidad de la información y los programas estadísticos." En la Universidad de Harvard en 2008, Sunstein escribió en colaboración un pernicioso documento proponiendo que el gobierno de EEUU empleara equipos de agentes encubiertos y defensores pseudo-"independientes" para "infiltrar cognitivamente" grupos en línea y páginas de Internet - así como otros grupos activistas - que apoyan visiones que Sunstein estima como "teorías conspirativas falsas" sobre el gobierno. Esto estaría destinado a incrementar la fe de los ciudadanos en los oficiales del gobierno y socavar la credibilidad de los 'conspiracistas'.

Sunstein aboga que la infiltración invisible debería ser lograda a través de agentes encubiertos en "chats, redes sociales en línea, o incluso grupos en espacio real." También propone que el gobierno pague en secreto a supuestas voces "independientes" creíbles para reforzar la transmisión de mensajes del gobierno (bajo la idea de que quienes no creen en las fuentes del gobierno, están más inclinados a escuchar a aquellos que aparentan ser independientes, mientras actúan en beneficio del gobierno). El objetivo de este programa, son aquellos que apoyan "teorías de conspiración" falsas, quienes dicen que son: "un intento por explicar un evento o práctica por referencia a las maquinaciones de las personas poderosas, que también se las han arreglado para encubrir su rol. (FUENTE)
Aunque Assange no tiene la culpa, es una conspiración extrema sugerir que Wikileks ha sido víctima de Cass Sunstein y el complot de la administración de Obama para 'infiltrar cognitivamente redes sociales en línea' para reforzar la transmisión de mensajes del gobierno (bajo la idea de que quienes no creen en las fuentes del gobierno, estarán más inclinados a escuchar a 'aquellos que aparentan ser independientes, mientras actúan secretamente en beneficio del gobierno'). ¿Estoy comportándome como un teórico de la conspiración fantasioso al reflexionar (públicamente) sobre si la filtración de documentos que deja al descubierto que el gobierno de EEUU espía a la ONU etc., vale la pena - para el gobierno de EEUU -, si enfoca la percepción del público a conspiraciones relativamente seguras y consecuentemente previniendo una rebelión popular real fuera de control (desde la perspectiva de la élite) fundamentada en el conocimiento público de crímenes gubernamentales mucho más serios?

Tal vez sea así, ya el tiempo lo dirá. Pero aún puedo reflexionar tales cosas y apoyar e incluso expandir el principio sobre el cual Wikileaks (por ejemplo) fue fundado: el derecho fundamental de conocer todo lo que nuestros líderes hacen 'en nuestro nombre'. Después de todo, una y otra vez los mejores planes del Diablo se vieron reducidos a polvo cuando aquellos puros de corazón se hicieron más fuertes y sabios en consecuencia. Si Wikileaks inspira a otros a dar un paso adelante hacia la verdad, entonces será como en Fausto, donde la maldad del Diablo una vez más ha hecho un bien que no se pretendía.