El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha declarado en una rueda de prensa que el plan de paz del presidente ucraniano, Piotr Poroshenko, tiene el objetivo de aumentar el apoyo de Occidente.


El canciller ruso considera que el hecho de que Kiev rechace el diálogo con la región sudeste de Ucrania es la principal razón del conflicto en el país.


"Lo vemos así porque las autoridades ucranianas se niegan sistemáticamente a hablar respetuosamente con el sureste del país, se niegan a sentarse a la mesa de negociaciones y a comenzar un diálogo sobre todas las cuestiones del Estado ucraniano, especialmente respecto a la reforma constitucional", declaró.

Destacó que el mismo plan de paz de Poroshenko se basa en la exigencia de que las autodefensas se rindan. "Este plan condicionaba la tregua literalmente con la capitulación de las autodefensas, a las que decían: 'Tienen unos días de tregua, o deponen las armas o serán eliminados'", subrayó.
"Las autoridades de Kiev ven en el llamado plan de paz de Poroshenko, sobre todo, una herramienta para aumentar el apoyo de Occidente a las acciones militares de las autoridades de Ucrania, utilizando la aviación, la artillería y otro armamento pesado para lograr una victoria militar", opinó.
"En Ucrania están muriendo civiles, hay una grave violación del derecho internacional humanitario", agregó.
Lavrov asegura que la posible decisión de EE.UU. de brindar apoyo militar a Kiev "sería echar leña al fuego y espolearía los instintos militares de Kiev".

Las sanciones contra Rusia

Lavrov reprochó a Occidente la falta de iniciativa política para resolver la situación en Ucrania. "Se escuchan solo exigencias a Rusia y amenazas de sanciones", dijo. "Con la excusa de Maidán empezó un proyecto geopolítico para 'tomar' Ucrania", agregó.

A su juicio, los países de la Unión Europea no están entusiasmados con la obligación de imponer sanciones contra Rusia, ya que, continúa, preferirían una solución política.
"Debido a esta postura de los socios occidentales, Rusia puede hacerse más independiente, y eso es también útil", enfatizó.

Intento de limitar la transmisión del canal
RT

Lavrov aseguró que Rusia está interesada en que el mundo sepa lo que sucede en realidad en el sureste de Ucrania y declaró que a Moscú le preocupa el intento de limitar la transmisión del canal RT en el Reino Unido. "Creo que es una manifestación flagrante de censura", sostuvo el ministro ruso.

Asimismo, agregó que Moscú tiene esperanzas de que los datos de los medios occidentales sobre la situación en Ucrania no sean censurados.
"Espero que las autoridades del Reino Unido o de cualquier otro país no involucren a los medios de comunicación en el juego político, obligándolos a adaptarse a las condiciones de la coyuntura de un Gobierno", agregó.
La investigación de la tragedia del Boeing 777

Según Lavrov, Moscú aboga por un pronto inicio de investigación de la tragedia del Boeing 777 malasio bajo el auspicio de la ONU y advierte contra los intentos de llevar a cabo contactos "separados" con Kiev sobre este tema.
"Nos preocupa que algunos de nuestros socios estén tratando de encauzar el trabajo práctico de la organización de las investigaciones en contactos bilaterales con las autoridades de Ucrania", dijo el jefe de la diplomacia rusa. "No quiero acusar a nadie, pero espero que nadie intente borrar sus huellas", agregó.
De acuerdo con el jefe de la diplomacia rusa, las declaraciones de Kiev sobre el cese de actividades militares en el lugar del siniestro del avión malasio no se está llevando a cabo.
"Lo que fue anunciado después de la catástrofe, es decir, una moratoria de las operaciones militares en un radio, creo, de unos 40 kilómetros del lugar del siniestro, ha sido un paso correcto, pero igual que muchas otras declaraciones que hemos escuchado de Kiev y en general hemos respaldado, no se ha visto plasmado en la práctica", explicó.
La misión de observación de la OSCE

El canciller expresó que Moscú espera el despliegue de la misión de observación de la OSCE en la frontera de Rusia con Ucrania y ha exhortado a EE.UU. a no impedirlo. El ministro ruso mencionó que los expertos de la OSCE pueden utilizar cualquier medio técnico, incluidos aviones no tripulados, para vigilar la situación en la frontera entre Rusia y Ucrania.
"[La misión de la OSCE] puede ser equipada con todos los dispositivos de observación. Hay, después de todo, datos de observación de satélites, que cualquier país puede compartir con la OSCE", sostuvo. Asimismo, agregó que "no vivimos en la Edad de Piedra", y "decir que estamos ocultando algo o podemos ocultar algo no es serio".
Rusia espera, continuó, que la llegada de la misión de observadores de la OSCE a la frontera con Ucrania disipe las dudas sobre el presunto uso de los puntos de control fronterizos para suministrar armas.