Inundaciones en China e incendios en Arizona
En febrero del 2004, The UK Observer informó que un estudio solicitado por el Pentágono predijo que habría disturbios por alimentos como resultado de los abruptos cambios climáticos. El severo documento describía la forma en que el planeta llegaría al borde de la anarquía y los países se amenazarían entre ellos con armas nucleares para defender y asegurar los cada vez más escasos alimentos, agua e insumos para la energía. "El desorden y el conflicto serán características endémicas de la vida", concluyó en análisis. "Nuevamente, la guerra definirá a la vida humana".

El estudio del Pentágono es notable por varias razones. A través del mismo vemos cómo el establishment de EEUU entiende que la verdadera amenaza que enfrentamos es el cambio climático, y no la falsa amenaza del 'terrorismo'. Pero una admisión más abierta es que el 'cambio climático' es un fenómeno abrupto - no relativamente gradual según insisten la mayoría de los proponentes del calentamiento global producido por el hombre cuando se refieren a modelos informáticos que muestran aumentos de temperaturas en un marco temporal de varias décadas. El informe indica específicamente que Inglaterra tendrá un clima 'siberiano' para el año 2020.

La verdadera amenaza de una repentina transición a una era de hielo tomó una nueva urgencia el verano pasado cuando un estudio publicado por el Instituto Nacional de Física Nuclear Italiano sugirió que la avaricia de BP en el Golfo de México pudo haber causado la separación total de las corrientes del Bucle del Golfo respecto al Flujo del Golfo a mediados de junio del 2010. Esta crítica artería oceánica es un factor importante que evita que una gruesa capa de nieve y hielo descienda sobre el hemisferio norte. Si el Flujo del Golfo sufriera una importante debilitación o detención en su camino hacia el norte, Inglaterra - junto a diferentes zonas de América del Norte y Europa - efectivamente ingresaría a un invierno 'siberiano'.

El análisis del Pentágono también resalta porque los eventos de los últimos tres años parecen confirmar su predicción respecto a la escasez de alimentos. En abril del 2008 el Banco Mundial calculó que los precios de los alimentos mundiales aumentaron un 80 por ciento respecto a los tres años anteriores, mientras el presidente francés Nicolas Sarkozy advertía a autoridades de los gobiernos de las economías más desarrolladas y los mayores países en vías de desarrollo del mundo que unos 37 países estaban experimentando "severas crisis alimentarias". Dominique Strauss-Kahn, director del FMI, también expresó su preocupación que la inseguridad sobre los alimentos amenazaría con derribar gobiernos y desatar guerras por comida, disturbios, protestas y paros generales como los sucedidos por la escasez de alimentos en Haití, Egipto, Camerún, Costa de Marfil, Mauritania, Etiopia, Madagascar, Filipinas e Indonesia ese mismo año.

Componiendo el problema del suministro y demanda de alimentos está la avaricia pura que se ha producido sobre la economía global. Mientras que el Banco Mundial y el FMI nos advierten de crisis, fácilmente se pierde de vista su rol en crearlas. Estas son las mismas instituciones que obligan a los mayores países productores de alimentos a abandonar su apoyo a los agricultores y a la agricultura local en nombre de la modernización e inversiones extranjeras - eufemismos de abrir sus puertas al capitalismo predatorio.

El fantasma de la escasez de alimentos regresó a lo grande en el 2010 mientras sucedían furiosos incendios en Rusia y severas inundaciones en Pakistán, China y otros lugares acabando con grandes tierras de cosechas. Aunque la cantidad de muertes fue relativamente baja, la ONU describió la inundación de Pakistán como la más grande crisis humanitaria de la historia moderna, con más de 20 millones de personas afectadas - más que el tsunami del sudeste asiático y los terremotos en Kashmir y Haití combinados.

Según el Centro Meteorológico Ruso, Rusia sufrió el verano pasado su peor ola de calor en mil años. Incendios de turbas y bosques destruyeron el 40 por ciento de las cosechas del país del 2010, llevando al primer ministro Vladimir Putin a declarar una prohibición sobre las exportaciones de todo tipo de granos. Únicamente este desastre tuvo un gran impacto mundial sobre los precios de alimentos ya que Rusia es el tercer exportador mundial de trigo. Aquellos que esperaban un respiro en el 2011 ya se han desilusionado. La masiva inundación en China de este mes es la peor que el país sufrió en 56 años, y recortó la producción de vegetales en un 20% y desplazó a 5 millones de personas. Se espera que los precios del maíz se disparen como resultado de ello. Una sequía que lleva un año (hasta el momento) en el sur y sudoeste de EEUU produjo incendios en siete estados (Arizona, Texas, California, Nueva México, Colorado y Georgia) y está amenazando a las cosechas de soja y maíz y millones de hectáreas de algodón. En otras partes del mundo, hoy en día la imagen es de severas sequías o severas inundaciones.

Con estas catástrofes naturales y causadas por el hombre afectando la producción de alimentos, parece razonable esperar que los precios sigan aumentando en el futuro cercano. Y si la historia se repite a si misma, veremos a más gente enfurecida en las calles, con la CIA, y otras agencias de la sopa alfabética, listas y deseosas de alimentar el fuego de la 'revolución' y del 'cambio de régimen'.

Las manifestaciones de enojo y frustración serán más extremas y generalizadas en esta oportunidad ya que nuestro poder de adquisición tiene que ver con una crisis económica mundial que ha pasado de la recesión a una completa depresión. Por ello debemos agradecer a aquellos en posiciones de poder que ubican a la avaricia y al egoísmo por sobre la ética y el sentido común.

Históricamente la economía norteamericana ha sido sostenida e inflada desproporcionadamente mediante diferentes medios con el objetivo de mantener su status quo en la cima. En años recientes, uno de estos mecanismos fue la burbuja del mercado inmobiliario que explotó en la crisis de las hipotecas de alto riesgo y que culminó en septiembre del 2008 con el desastre financiero y el subsecuente y obsceno rescate por parte del gobierno de las partes culpables, es decir, de los bancos e instituciones financieras.

Comprender cómo sucedió esto requiere cierta explicación sobre el modus operandi de quienes mueven los hilos financieros. Deudores con historias crediticias marcadas por dificultades en devolver sus préstamos son denominados como 'deudores de alto riesgo'. Ya que los prestamistas comunes no les prestarán dinero, están obligados a aceptar las ofertas de los prestamistas de alto riesgo quienes le darán una 'segunda oportunidad' - acompañada por un compromiso. Para quienes desconocen del tema, se requiere a los deudores de alto riesgo que paguen mayores tasas de interés y regularmente hacer un prepago de los préstamos dentro de cierto período de tiempo. Al no poder hacerlo el deudor corre el riesgo de ver a su prestamista quedarse con la propiedad (por ejemplo, una casa) en un proceso llamado ejecución. En consecuencia, es fácil de ver que el préstamo de alto riesgo como modelo de negocio prevé e incluso funciona mientras sucedan una gran cantidad de ejecuciones. Desde ya, funciona obteniendo ganancias partiendo de irracionales tasas de interés a expensas de personas económicamente vulnerables. Obviamente, la cultura del consumismo norteamericano tiene un rol que jugar aquí.

Gracias a la naturaleza predatoria de este esquema, no era de sorprender que el préstamo de alto riesgo se deteriorara rápidamente en una corrupción y fraude a escala masiva. Los crímenes e irregularidades fueron facilitados por una cultura que busca posicionar a los grandes jugadores de la industria financiera por encima de la ley en nombre del 'libre mercado' y la 'modernización'. Más notablemente, en el año 2000, los senadores republicanos Phil Gramm y Richard Lugar tuvieron éxito en transformar una medida anti-regulatoria en una ley de gasto en un momento en el que pocos legisladores habrían tenido la oportunidad o la intención de leerla, dado que solo dos días antes la Corte Suprema había tomado una decisión sobre la disputa presidencial entre George W. Bush y Al Gore. La medida, llamada Commodity and Futures Modernization (Modernización de Mercancías y Futuros), fue escrita con la ayuda de los lobistas de la industria financiera que habían entregado millones a Gramm a lo largo de su carrera en el Congreso, y ello facilitó el camino para que cada parásito de Wall Street evadiera la supervisión pública y toda semblanza de responsabilidad ética.

Bancos depredadores siguen ejecutando viviendas, especialmente en EEUU.

Los detalles de las malas acciones surgen tiempo después de haberse producido el daño. David E. Zimmer, ex ejecutivo de People's Choice, un prestamista de alto riesgo en California, explicó al Washington Post cómo la compañía no podía dejar de tomar riesgosos préstamos negociados por agentes hipotecarios independientes en un ambiente muy competitivo. La propia fuerza de venta de la compañía funcionó en gran parte sobre las comisiones de préstamos que realizaron. Al analizar Zimmer los préstamos entregados ambiciosamente, descubrió evidencia de fraude, como declaraciones bancarias manipuladas o firmas falsas de deudores. Era obvio para los proveedores de servicios financieros que solo era cuestión de tiempo para que la casa de cartas se desplomara - y aún así no dejaron de buscar ganancias inmediatas a expensas del público y de los inversores. En abril del 2010 la Comisión Norteamericana de Bienes y Valores acusó a Goldman Sachs de defraudar a inversores intencionalmente a través de fondos de inversión de alto riesgo que estaban sustentados por hipotecas de alto riesgo destinadas a fallar antes de la crisis. Similarmente, un comité del senado descubrió evidencia que en el caso del Banco Mutual de Washington, los ejecutivos sabían del descontrolado fraude de los préstamos de alto riesgo pero no efectuaron acciones correctivas, ya que ello le evitaría al banco reportar mayores ganancias y que sus ejecutivos ganaran mayores extras.

Los predatorios bancos siguen ejecutando viviendas, especialmente en EEUU - Olivier Dreamstime

Pero las muertes fáciles tienen un precio. Más de 100 compañías de préstamos hipotecarios fueron a la quiebra en el 2007, estableciendo la escena para septiembre del 2008, cuando Fannie Mae y Freddie Mac fueron nacionalizadas por el gobierno de EEUU, el banco de inversiones Lehman Brothers se declaró en bancarrota, el Washington Mutual y Wachovia fue vendido, y la aseguradora más grande del mundo, AIG, fue nacionalizada en un 80%. Los mercados de acciones explotaron mientras el pánico se propagaba. El costo del desastre se convirtió inmediatamente en una carga directa para los contribuyentes a medida que los gobiernos rescataban bancos y grupos financieros que eran 'demasiado grandes para caer', comenzando con un plan de rescate de $700 mil millones - actualmente solo una fracción del número total del rescate bajo una variedad de programas y esquemas de ayuda.

Considerando que la economía mundial es sistémica, los efectos de la caída de las fichas de dominó han sido experimentados por todos en este planeta. Recuerden la crisis financiera de Islandia que también comenzó en septiembre del 2008 y vio el colapso de los principales tres bancos del país, o la crisis de la deuda griega a comienzos del 2010 que generó preocupaciones fiscales similares en Portugal, Italia, España e Irlanda, y puso en cuestionamiento a toda la Eurozona. La crisis griega, dicho sea de paso, fue causada en parte por un ataque especulativo contra el euro por parte de autoridades de fondos de inversión de Wall Street tales como SAC Capital Advisors, Soros Fund Management, Greenlight Capital, Brigade Capital, Goldman Sachs, Bank of America-Merrill Lynch y Barclays Bank of London.

EEUU mismo, considerado alguna vez entre otros países como un modelo de prosperidad económica, está siendo testigo de crecientes señales de disturbios sociales como resultado de la mordida de la crisis. Días antes de escribir el presente artículo, 30,000 personas se reunieron en Atlanta solo para obtener formularios para formar parte de una lista de acceso a la vivienda pública. Esta es una gran demanda para una inexistente oferta, ya que el director de la agencia de vivienda indicó que ninguno de los 455 bonos de ayuda inmobiliaria estaba a disposición por el momento. El departamento de empleo de EEUU informó que se ingresaron 500.000 nuevos pedidos del beneficio por desempleo en la semana que finaliza el 14 de agosto - un aumento de 12,000 respecto a la semana anterior y el mayor en nueve meses. Los gobiernos locales no pueden ser de mucha ayuda ya que se calcula que los municipios norteamericanos se enfrentan a un agujero fiscal de entre $56 y $83 mil millones de aquí al 2012, según la Liga Nacional de Ciudades. El Centro de Presupuesto y Prioridades Políticas con base en Washington informa que los estados se encuentran en peor situación, con un déficit de $192 mil millones en el 2010, equivalente al 29% de sus presupuestos.

Max Keiser, agente de Wall Street devenido en periodista, explica que la base subyacente de la actividad económica del mundo se ha transformado fundamentalmente de una forma en la que muy pronto quedará claro para todos que existe un 'ellos' y un 'nosotros':
"El sistema está literalmente quebrado. El mecanismo de descubrimiento de precios, los precios que vemos (de bienes y servicios) es establecido por computadoras. No es el resultado de la 'oferta y demanda', como lo es con cualquier actividad económica normal; es una economía de 'comando y control' dirigida por fondos de inversión que simplemente están robando miles de millones diarios del sistema para ellos mismos. El resultado es la pérdida de salarios, trabajos, y el aumento de la diferencia entre riqueza e ingresos - especialmente en EEUU - que se están disparando a inéditas alturas".
Interesantemente, a principios del 2009 el director de la inteligencia nacional norteamericana, el almirante retirado Dennis Blair, informó a un comité del senado que la crisis económica representaba quizás la amenaza más grave a la estabilidad y la seguridad nacional, agregando que la situación podría generar un regreso al "extremismo violento" de los 1920s y 1930s. En la misma línea fueron las advertencias del director de la rama del orden público de la Policía Metropolitana de Inglaterra, el superintendente David Hartshorn, que temía un 'verano de furia' para ese año. De la misma manera, el autor y gurú de la crisis financiera de Harvard, Niall Ferguson predijo en una entrevista a los medios canadienses: "Habrá sangre, en el sentido que una crisis de esta magnitud producirá un aumento en el conflicto político y económico. Desestabilizará algunos países. Producirá el estallido de guerras civiles, que han estado latentes. Derribará gobiernos que fueron moderados y establecerá gobiernos extremos. Estas cosas son muy predecibles".

El momento para las predicciones de Blair, Hartshorn y Ferguson pudo haber sido prematuro. Sin embargo, es verdad que existe un límite para la miseria que la gente puede soportar. La mano de la corrupción y la predatoria avaricia detrás de nuestra miseria es cada vez más obvia para las masas. Esta conciencia, junto a la escasez de los alimentos, cortesía de la gran corrupción corporativa al igual que el cambio climático, podría llevar la situación a un punto de no retorno. ¡Manténganse sintonizados!
10 Consejos para el manejo de bienes al enfrentar una crisis

1-No dejar tus ahorros en bancos. Desde fines del 2006, 384 organizaciones prestamistas de EEUU han desaparecido. Teóricamente los bancos están asegurados por la FDIC (Federal Deposit Insurance Corporation), pero legalmente este fondo es una corporación y también puede quebrar.

2-Evitar los mercados de acciones. La volatilidad está en niveles récord porque los operadores perciben un alto nivel de riesgo (inestabilidad en medio oriente, deuda, sobre-impresión de moneda, colapso de EEUU hundiendo a toda la economía...) y la mayoría de los inversores personales han escapado de este sector de inversiones.

3-Evitar bonos. Los bonos emitidos por países o empresas no son 100% seguros. Las bancarrotas nacionales y corporativas están en aumento. Sumado a eso, los bonos comúnmente son en dólares. ¿Cuál es el objetivo de ganar 5% al año si el dólar pierde un 10%?

4-Preferible el Yen, Franco Suizo, Yuan, Euro, en vez de dólares americanos. La deuda total norteamericana (más de $54 trillones, 385% del PBI) y la sobre-impresión de moneda (desde septiembre del 2008 a marzo del 2010 la base monetaria aumentó de 800 mil millones a 2.1 trillones) a largo plazo hacen al dólar propenso a caer en relación a la mayoría de las otras monedas.

5-Compra solo bienes raíces si: a) no planeas vender y obtener ganancia; b) estás seguro que puedes pagar la totalidad por adelantado - sin hipoteca; c) también puedes comprar todos los bienes necesarios para solventar tu vida; d) no encuentras una mejor solución mediante la renta; e) puedes pagar los impuestos de esta propiedad incluso si aumentan drásticamente (lo cual es probable).

6-Intercambia la mayor parte de tus ahorros/ingresos por bienes tangibles y útiles. En tiempos de crisis, son probables la escasez de bienes y la inflación. Entonces es mejor vender tus dólares ahora (antes que pierdan valor) y comprar bienes de "crisis" antes que se sobrevaloren y escaseen (herramientas, combustible, bienes no perecederos, semillas...)

7-El oro es el bien por excelencia en tiempos de crisis. Ya que no podrás comprar todos los bienes que necesitarás, debes tener algo para intercambiar. El oro es lo mejor para los tiempos de crisis: su valor habitualmente se incrementa, no se deteriora, no ocupa mucho lugar, y es valuado universalmente.

8-Preferible monedas de oro a lingotes. Las monedas de oro son más fáciles de transportar y de intercambiar. Por esta razón son preferibles las monedas pequeñas (cuarto de onza) a las grandes (onza). También monedas reconocidas mundialmente (Sovereign, Krugerrand, etc...) son preferibles a las pequeñas producidas localmente.

9-Almacena oro en casa. No sabes si tu banco estará abierto mañana, así que piensa en un lugar seguro en casa para guardar tu oro allí.

10-Guarda un poco moneda local en casa para gastos de urgencia, pero no demasiado debido a los riesgos de inflación/devaluación. Si encuentras un buen lugar secreto para guardar tu oro, querrás utilizarlo también para guardar tu dinero.