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La sentencia contradice a la Agencia del Medicamento, que ni siquiera incluyó este caso en el listado de efectos adversos del fármaco
España - El magistrado de Primera Instancia número 7 de Gijón determina que la menor fallecida el 8 de septiembre de 2012
murió como consecuencia de una reacción a la vacuna contra el papiloma.
Un juez de Gijón atribuye el fallecimiento de la menor gijonesa de 13 años ocurrido el pasado 8 de septiembre de 2012 a la vacuna del papiloma. El magistrado asegura que la muerte de esta adolescente, de cuyo caso informó EL COMERCIO, «se produjo como consecuencia de una reacción a la vacuna contra el papiloma humano que le había sido administrada». Así lo recoge una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 7, de Gijón, que vincula la muerte de la menor con la vacuna del papiloma «que le había sido administrada» previamente.
El fallo judicial, en el que este periódico resulta condenado por «atentar contra la intimidad y la propia imagen de una menor», es contrario en ese punto a las conclusiones alcanzadas por la Consejería de Sanidad del Principado y por la Agencia Española de Medicamentos, encargada de recoger posibles efectos adversos a la vacuna. Ambas entidades niegan vinculación alguna entre este fallecimiento y el suministro del fármaco que se emplea para luchar contra el virus del papiloma (causante del cáncer de útero), y que fue incluido en el calendario vacunal infantil en 2008. En Asturias se suministra a las adolescentes al cumplir 13 años.
Comentario: La cetosis ha beneficiado enormemente a muchas personas con enfermedades crónicas como la epilepsia, diabetes mellitus, obesidad, enfermedades neurodegenerativas y hasta cáncer por mencionar solo unas. De nuevo, al parecer la programación de los hidratos de carbono está más enraizada de lo que aparece.
Las necesidades de hidratos de carbono para el ser humano es de cero. Es decir, no hay tal cosa como un hidrato de carbono esencial. Por lo contrario, existen amino ácidos (de las proteínas) y ácidos grasos (de las grasas) esenciales. Es decir, debemos consumirlos o sí o sí para nuestra subsistencia. La madre naturaleza en su infinita sabiduría no hizo tal cosa como un hidrato de carbono esencial.
Durante cientos de miles de años, nuestros ancestros practicaron la caza y el arreado, con una alimentación baja en carbohidratos. No necesariamente descartaban los carbohidratos o los consideraban poco saludables, probablemente fue más debido a que hemos pasado la mayor parte de nuestra historia evolutiva en condiciones de una era de hielo en las que los vegetales y frutas simplemente no estaban disponibles, y donde lo estaban, eran muy diferentes a las frutas y verduras disponibles hoy en día. El hecho es que nuestros cuerpos están diseñados, han evolucionado, para vivir y sobrevivir sin consumir carbohidrato alguno, mientras haya cantidades de nutritivas proteínas y grasas disponibles, y agua para beber. Estudios de excrementos humanos fosilizados de entre 300 mil a 50 mil años atrás, han revelado esencialmente una total falta de material vegetal en la alimentación de las muestras analizadas.
La dieta cetogénica constituye una auténtica senda para la transformación de nuestro cuerpo y nuestra mente. Para el lector interesado, SOTT recomienda fuertemente la lectura en el foro cassiopaea.org del hilo Dieta Cetogénica: camino hacia la transformación, donde podrá conocer y aprender de la experiencia de quienes han experimentado con esta extraordinaria "forma de alimentarse".
También puede informarse más acerca de la Dieta Cetogénica leyendo estos artículos:
- La cetosis es el estado fisiológico óptimo para el ser humano
- ¡Gracias Cetosis! (Parte 1)
- ¡Gracias Cetosis! (Parte 2)
- ¡Gracias Cetosis! (Parte 3)
De manera adicional recomendamos la lectura de nuestro Enfoque Sott sobre la dieta paleolítica:
La dieta paleolítica revisada
Y el libro La solución paleolítica de Robb Wolf