Traducido por el equipo de SOTT.net

Los grupos de colonos israelíes que cometen actos de violencia contra los palestinos en Cisjordania podrían ser sancionados ahora por la Unión Europea, después de que los 27 ministros de Asuntos Exteriores de los países de la UE dieran luz verde el lunes a la imposición de sanciones contra los colonos violentos y los grupos de colonos.
Ursula von der Leyen Israel
© Wikipedia CommonsUrsula von der Leyen: Solidaridad con las víctimas de los atentados terroristas en Israel • 2023
Los ministros también decidieron sancionar a los líderes de Hamás. La decisión se tomó en una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE celebrada en Bruselas, en la que se debatieron los principales asuntos políticos de Oriente Medio.

La decisión fue anunciada por la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, quien declaró en X que «ya era hora de que pasáramos del estancamiento a la acción», y añadió que «el extremismo y la violencia acarrean consecuencias». El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean Noël Barrot, afirmó que la UE había decidido sancionar a los grupos y líderes de los colonos israelíes responsables de «actos graves e intolerables que deben cesar sin demora».

En Israel, la decisión fue recibida con indignación por parte de toda la clase política. El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar, calificó la decisión de «arbitraria y política», denunciando lo que describió como una «comparación escandalosa» entre los colonos israelíes y los miembros de Hamás. El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, de línea dura y procedente del violento movimiento de colonos, tildó a la UE de «antisemita». Ben-Gvir también instó al Gobierno a aprobar el proyecto de ley presentado por su propio partido para prohibir a los bancos de Israel aplicar las sanciones.

Desde octubre de 2023, los grupos de colonos israelíes han llevado a cabo hasta 3000 ataques contra palestinos en Cisjordania, según la ONU. Estos ataques han expulsado de sus hogares al menos a 28 comunidades rurales palestinas, lo que supone 12 000 palestinos, según la Organización al-Baidar para la Defensa de los Derechos de los Beduinos en Palestina.

Aún quedan por resolver cuestiones jurídicas y técnicas para que las sanciones entren en vigor. Las sanciones afectarán a tres colonos a título individual y a cuatro grupos de colonos, aunque aún no se han revelado los nombres concretos. Mientras tanto, Europa sigue manteniendo acuerdos de colaboración con Israel, entre otros, en materia de cooperación militar y académica.

Pero, ¿por qué la UE está sancionando ahora a los grupos de colonos? Para los activistas europeos solidarios con Palestina y los expertos en derecho internacional, la imposición de sanciones a colonos a título individual es una forma que tiene Israel de eludir sanciones más graves contra el Estado, que es el principal facilitador de la violencia de los colonos, la cual se produce en el marco de una política estatal más amplia de anexión.

¿Por qué ahora?

La última vez que los ministros de Asuntos Exteriores europeos estuvieron a punto de acordar sanciones contra los colonos fue en julio de 2024, después de que la administración Biden y el Reino Unido sancionaran a cuatro israelíes implicados en actos de violencia contra palestinos en febrero de ese año.

Otros países siguieron su ejemplo. Francia impuso sanciones a 28 israelíes implicados en actos de violencia de los colonos, al igual que otros países no europeos como Australia, Canadá y Japón. En abril de 2024, la propia UE impuso sanciones a los cuatro colonos sancionados por Biden y el Reino Unido.

Pero desde entonces, la UE no ha sido capaz de alcanzar un consenso sobre la imposición de sanciones a ninguna parte del sistema israelí, lo cual requiere el consentimiento de los 27 Estados miembros. El anterior Gobierno húngaro de extrema derecha de Viktor Orbán, aliado de Israel, había votado en contra del consenso en múltiples ocasiones. Eso cambió el mes pasado, cuando el partido Fidesz de Orbán perdió las elecciones en Hungría, poniendo fin a la prolongada oposición del país a las sanciones europeas.

Pero la imposición de sanciones a colonos es solo una parte del debate político en Europa sobre la relación con Israel. La cuestión más importante es si la UE se planteará revisar su antigua relación económica con Israel. La UE sigue siendo el socio comercial más importante de Israel, por delante de EE.UU. y China, y el intercambio comercial entre ambos alcanzó los 42 600 millones de dólares en 2024.

Estas relaciones se remontan al «acuerdo de asociación» de 1995 firmado por Israel y la UE, que estableció una zona de libre comercio y concedió a Israel acceso preferencial al mercado de la UE, entrando en vigor en 2000. Durante los últimos dos años, múltiples voces han exigido que se reconsidere el acuerdo a la luz del genocidio de Gaza, pero varios países de la UE han formado un bloque que se opone a esta medida, entre ellos Alemania, Italia, la República Checa, Austria y Hungría. Mientras tanto, España, Bélgica, Eslovenia, Irlanda y los Países Bajos impusieron por separado prohibiciones nacionales a las importaciones israelíes procedentes de los asentamientos de Cisjordania.
Herzog/van der Leyen
© UnknownUrsula von der Leyen • Isaac Herzog • Bruselas • Enero de 2023
Para Lama Nazeeh, abogada palestina especializada en derecho internacional con sede en Bruselas, las sanciones anunciadas el lunes no son más que una «medida cosmética». En los últimos años, la presión ejercida por los grupos de derechos humanos ha exigido a la UE medidas más sustanciales, especialmente en lo que respecta a la revisión de los acuerdos económicos entre Europa e Israel, según declaró Nazeeh a Mondoweiss. Afirmó:
«Tal reconsideración de la naturaleza de la relación económica con Israel constituiría una forma real de presión. Sancionar a tres o cuatro personas no detendrá la violenta campaña para expulsar a los palestinos de Cisjordania, con el apoyo del Gobierno israelí».
Nazeeh añadió que la UE ha tomado en el pasado medidas mucho más decisivas al imponer sanciones a países que violan las normas internacionales, señalando las sanciones europeas contra Rusia por su guerra en Ucrania.

Para Nazeeh, la UE «no está experimentando un cambio de política, sino más bien poniéndose al día con la realidad». Esa realidad es una en la que Israel ya no goza de impunidad incondicional ni de indiferencia ante la opinión pública.

Según Mahmooud Nawajaa, coordinador del Comité Nacional de Boicot de Palestina:
«Las recientes sanciones son un intento de los gobiernos europeos de eludir su verdadera responsabilidad ante las violaciones cometidas por Israel. La UE no solo sigue otorgando a Israel un estatus comercial especial y proporcionándole cobertura militar, académica y cultural mientras este país continúa desplazando a los palestinos, sino que además da carta blanca a su primer ministro, buscado por organismos judiciales internacionales por crímenes de guerra».
Para Nawajaa, las sanciones anunciadas «no pueden detener la violencia de los colonos, que es mucho más estructural y sistemática», y no se frenará sancionando a cuatro o cinco personas.

Sin embargo, Nawajaa reconoció:
«El anuncio de las sanciones se produce como respuesta a la presión ciudadana sobre los gobiernos europeos, que ha ido en aumento en los últimos dos años. Aunque las sanciones no reflejan un cambio real en la política europea, indican que la movilización de base y la solidaridad organizada con Palestina pueden obligar a los gobiernos a actuar».
Para Anne Tuallion, activista francesa de solidaridad con Palestina:
«Las sanciones del lunes constituyeron lo mínimo de lo mínimo, y la imposición de sanciones a colonos individuales fue una cortina de humo para retrasar aún más la acción real contra el Estado israelí como tal, mientras los palestinos siguen sufriendo el robo de sus tierras, la amenaza a sus vidas y la negación de sus derechos».
Desde 2023, los ataques de los colonos han acabado prácticamente con toda presencia palestina en las laderas orientales de Cisjordania y en gran parte del valle del Jordán, apropiándose de la mayor parte de las tierras de cultivo de decenas de pueblos y aldeas palestinas y afectando gravemente al sector agrícola. Desde principios de 2026, los ataques de los colonos han causado la muerte de al menos 10 palestinos en Cisjordania.