Traducido por el equipo de SOTT.net
WHO Meeting
© Off-Guardian Org
Hoy es el primer día de la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud, donde los delegados se reúnen para establecer políticas y prioridades en materia de salud mundial.

En esencia, se trata de una semana dedicada a proclamar, tan alto y durante tanto tiempo como sea posible: «Somos realmente importantes».

Y menos mal que ha llegado justo a tiempo, porque... vaya.

El brote de hantavirus está arrasando el mundo a un ritmo imparable y aterrador de cinco muertes cada dos meses.

Eso supone unas 30 muertes al año, o alrededor del 0,25 % del número de personas que morirán por caerse por las escaleras.

En África, el virus del Ébola pasó de cero a «emergencia» en un abrir y cerrar de ojos, y el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades no tuvo más remedio que entrar en modo pánico.
La Organización Mundial de la Salud ha declarado una nueva cepa del virus del Ébola como emergencia de salud pública internacional.

Se han identificado más de 300 casos sospechosos, con al menos 80 muertes registradas. El brote se limita principalmente a la República Democrática del... pic.twitter.com/LIP0LG6MtD

— Sky News (@SkyNews) 18 de mayo de 2026.
Estos dos brotes simultáneos, combinados con un «creciente movimiento antivacunas» y los recortes en la financiación de la investigación, muestran que el mundo «no está preparado para la próxima pandemia», según Al Jazeera.

Y, por supuesto, ¡el cambio climático podría significar que se produzcan más brotes de hantavirus!

Además, los «expertos» afirman ahora que el mundo se está volviendo más vulnerable a estos brotes de enfermedades infecciosas.

¡Tened miedo, mucho miedo!

Y, ah, sí... con todo este caos ahí fuera... quizá sea un buen momento para empezar por fin a ratificar ese Tratado sobre Pandemias, ¿qué os parece, chicos?

Es algo parecido a lo que pasó el año pasado, cuando las semanas previas a la 78.ª Asamblea vieron cómo el mundo se veía afectado por nuevas oleadas de casos de viruela del mono, junto con brotes de sarampión, cólera, ántrax y poliomelitis.

Lo cual puede que les haya ayudado, o no, a conseguir un aumento presupuestario del 30 % para 2026, por no hablar de los cientos de millones de dólares en compromisos de financiación adicional.

Hay que reconocer que, como mínimo, el «modo pánico» va a garantizar un montón de pasta.

Dinero que la OMS podría «necesitar», dado que Estados Unidos oficialmente se retiró de la organización en enero.

Esto encaja en la narrativa de la multipolaridad.

Por un lado, estarán los países «sensatos» de la OMS, trabajando juntos, siendo amables y previniendo enfermedades. Por otro lado, estarán los estúpidos y retrógrados EE.UU. de MAGA, actuando de forma individualista, egoísta y retrógrada.

O, por un lado, estará la tiránica y colectivista OMS, imponiendo la conformidad, sofocando la competencia y pisoteando las libertades. Por otro lado, está el recio lobo solitario EE.UU. que se encarga de sus propios asuntos.

Tu bando determina tu punto de vista. Elige uno. Al final, no supondrá una gran diferencia.

Las políticas que aplique cada uno serán casi idénticas.

Hablando de políticas, más «expertos» (diferentes a los anteriores) están pidiendo a la OMS que declare oficialmente el cambio climático como una «emergencia de salud pública de importancia internacional» (PHEIC) y...
que ponga en marcha una respuesta internacional coordinada que podría ayudar a evitar la muerte de millones de personas.
Y echa un vistazo a esta instalación artística/campaña publicitaria frente a la Asamblea...
Cincuenta vidas perdidas (totalmente reales y en absoluto inventadas) «a raíz de daños relacionados con las redes sociales». Es terrible.

Supongo que la verificación de la edad, la prohibición de los teléfonos inteligentes y la identificación digital también son políticas de salud pública.

Qué diez días tan interesantes nos esperan.