Zona de las Deccan Traps
© Gerta Keller
Zona de las Deccan Traps
El debate científico entre las dos posibles causas de la extinción masiva que exterminó a los dinosaurios y a otras especies podría resolverse de una manera salomónica: Las dos catástrofes ocurrieron, y cada una ocasionó una parte de la devastación.

Una serie de colosales erupciones volcánicas y una secuencia de impactos meteoríticos, conformaron el dúo aniquilador que actuó al final del período Cretáceo, hace 65 millones de años. Así lo cree un grupo de científicos dirigidos desde la Universidad de Princeton.

La geóloga Gerta Keller y sus colegas han encontrado que un rastro de plancton muerto que abarca medio millón de años ofrece una cronología que une la extinción masiva con las grandes erupciones de las Deccan Traps, una arcaica cordillera volcánica en la India occidental. Un segundo grupo conducido desde la misma universidad ha descubierto vestigios del impacto de un gran meteorito cerca de las Deccan Traps, que pudo formar parte de una serie de colisiones de meteoritos contra la Tierra alrededor de la época de la extinción, posiblemente acabando con las pocas especies que sobrevivieron después de miles de años de intensa actividad volcánica.

Según los investigadores, los resultados conjuntos permiten, finalmente, descartar la teoría de que esa extinción masiva fue provocada únicamente por el impacto de un gran meteorito cerca de Chicxulub, en el actual México. Ese impacto, que se produjo en la época de la segunda fase de las erupciones de las Deccan Traps, se cree que fue dos millones de veces más potente que una bomba de hidrógeno, y debió generar una enorme nube de polvo y gases que alteró radicalmente el clima. Keller, sin embargo, ha sostenido durante mucho tiempo que el impacto de Chicxulub no fue lo bastante catastrófico como para causar por sí solo esa extinción en la transición entre el final del Cretáceo y el principio del Terciario.

Esas erupciones volcánicas masivas fueron mucho más destructivas de lo que se pensaba, y, según Keller, podrían haber causado la extinción masiva, incluso sin la adición de los impactos de meteoritos de gran tamaño. Sin embargo, tal como Keller admite, dada la inestabilidad del medio ambiente causada por las erupciones masivas de las Deccan Traps, un impacto meteorítico de esa magnitud pudo eliminar con facilidad a un buen número de las pocas especies supervivientes de las erupciones.