Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

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Alemania, el adoptador más agresivo de energía renovable del mundo, emprende un atrevido salto hacia un futuro libre de energía nuclear. En marzo, el gobierno alemán anunció un programa de inversión de 200.000 millones de euros, en energías renovables. Es un 8% del PIB del país, según el Instituto Económico DIW en Berlín.

El año pasado, como respuesta al desastre en la Planta de Energía Nuclear Daiichi en Fukushima, la canciller Angela Merkel anunció un plan para cerrar todos los 17 reactores nucleares de Alemania y reemplazarlos por energía renovable, sobre todo solar y eólica.

Alemana ya ha cerrado ocho reactores nucleares, y el resto será cerrado antes del año 2022. Por el momento, el gas natural está llenando la brecha dejada por la energía nuclear, que antes producía un 20% de la electricidad del país. Según el plan de Merkel, un 80% de la energía de Alemania provendrá de renovables en 2050, según el Consejo Asesor Alemán sobre el Medioambiente. Estudios del consejo muestran que un 100% de energía renovable es un objetivo realista para Alemania.

En contraste, EE.UU. ha sido mucho menos ambicioso. El plan "Nueva Energía para EE.UU." del presidente apunta a suministrar al país un 25% de energía renovable en 2025.

Un 80% de los residentes en Alemania quiere que el país abandone la energía nuclear, pero algunos alemanes también se han opuesto a nuevos proyectos de energía cerca de sus casas. El sitio en la web de "Oponentes a la energía eólica", Windkraftgegner.de, menciona más de 70 campañas de protesta, que en su mayoría provienen de grupos regionales de base, organizadas para impedir proyectos específicos.

El plan de renovables alemán será costoso, pero también lo fue la crisis de Fukushima - Según algunos cálculos costó 50.000 millones de dólares en daños a la economía de Japón. Tampoco costará poco el enfrentamiento con los efectos del cambio climático. Incluso compañías alemanas de energía nuclear están invirtiendo en el plan. No solo convertirá la infraestructura energética de Alemania en una de las más seguras del mundo, debiera ofrecer muchas posibilidades para crecimiento económico, según declaraciones de prensa de Philipp Rösler, ministro de economía de Alemania.