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Una flotilla rusa compuesta por varios buques de guerra partió este martes hacia Siria. Fuentes militares descartaron que la maniobra tenga relación con el conflicto que atraviesa ese país árabe.

El barco antisubmarino 'Almirante Chabanenko' y tres buques de desembarco pertenecientes a la Flota del Norte zarparon del puerto de Severomorsk, en el mar de Barents, y pusieron proa hacia las costas sirias en el mar Mediterráneo.

A bordo del 'Almirante Chabanenko' se encuentra una tripulación de 220 hombres, armados con misiles supersónicos 'Moskit' y dos helicópteros Ka-27, pertenecientes a la infantería naval.

Este mismo martes desde la base naval en el puerto de Sevastopol, en el mar Negro, también partió el guardacostas 'Smetlivyi' de la flota rusa del mar homónimo. A esos cinco buques de guerra se les unirá una sexta embarcación, el guardacostas 'Yaroslav Mudri', de la Flota del mar Báltico, y otras naves de apoyo.

Según informó la fuente citada por las agencias de noticias, la flotilla planea visitar el puerto sirio de Tartus, donde se encuentra un punto de apoyo técnico de la Armada de Rusia, para cargar combustible, agua y alimentos.

La travesía se realiza según planes de entrenamiento previstos con anterioridad y no tiene relación con el conflicto sirio, afirmó la fuente. Las maniobras durarán unos tres meses, hasta fines de septiembre o comienzos de octubre, puntualizó la fuente.

El puerto sirio de Tartus, que acogió una base soviética en tiempos de la Guerra Fría, es actualmente un centro de mantenimiento y abastecimiento para la Flota del mar Negro.