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Mucho prefieren taparse los oidos para no oir la verdad sobre esta nociva vacuna
Aunque el gobierno ha publicitado la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano mostrando alegres niñas victoriosas, hay múltiples razones para que los padres de familia responsables se preocupen, pues podría tener graves riesgos para la salud de quienes se la aplican, llevando simultáneamente un mensaje equivocado sobre la sexualidad.


La inversión de veintiséis millones de dólares, además del costo de la campaña promocional, parecería atacar un serio problema, en un país donde no hay dinero para dotar de camillas a los centros hospitalarios, ni son suficientes los elementos desechables con que cuentan, o los turnos para atención médica se prolongan inexplicablemente, por decir lo menos.

Esos cincuenta mil millones de pesos debería cubrir necesidades claramente establecidas, según determinado orden de prioridades. Pero sucede que las muertes por el VPH venían disminuyendo en el Colombia y el mundo, por efecto de la prevención y no por aplicarse la vacuna.

Hasta aquí diríamos que es un problema netamente económico. Pero sucede que hay denuncias documentadas -dadas por reconocidos ginecólogos y científicos- que en varios países atribuirían a la vacuna un alto número de muertes, artritis reumatoide, trombosis, daños neurológicos severos e incluso suicidios. E igualmente se duda de su eficacia.

Por ejemplo, la gineco obstetra Gisseli Tomasso ha declarado que "Decir hoy que la vacuna previene el cáncer NO ES VERDAD". De hecho, los propios productores de la vacuna admiten que sólo actuaría temporalmente en 3 o 4 de 12 cepas del mal y no excluye las precauciones habituales.

Está demostrado que el VPH se incrementa por tener múltiples parejas y relaciones sexuales tempranas, entre otros factores. Una forma de control natural operaría simplemente con el llamado a no apresurarse a iniciar la vida sexual. De otro lado, cuando el padre de familia urge a su hija para que se aplique dicha vacuna, le estaría dando una orientación contraria.

Debemos distinguir entre lo efusivo de una declaración como "nuestras niñas estarán desde ahora protegidas", con la seriedad de tales afirmaciones, sustentada en investigaciones que refuten los señalamientos en Europa y Norteamérica. ¿Por qué el ministerio de protección no cuenta tales cosas? ¿Cuáles estudios ha realizado sobre los riesgos? ¿Serán mayores los peligros cuando se suministra que cuando no?

Las declaraciones a favor de la vacunación en grandes medios probablemente se impondrán a las denuncias sin presupuesto por internet o en pequeños canales, primará la expresión alegre de la niña en TV cuando se le dice que recibirá su dosis contra el VPH, muchos escogerán el camino fácil guardando silencio.