Lo inusual que se revela es que "los estados miembros que se oponen a los transgénicos", que son la mayoría, "estarían obligados a solicitar consentimiento a las empresas como Monsanto, BASF o Syngenta para excluirlos" denuncia la Organización Tierra.
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Pioneer en Europa.
El 3 de marzo se debatió en el Consejo Europeo una propuesta para que cada estado miembro pueda decidir en manera independiente sobre el cultivo de transgénicos. Amigos de la Tierra advirtió lo poco conveniente de esta decisión que además abre la posibilidad a que los Gobiernos que no cultivan transgénicos queden legalmente a merced de empresas como Monsanto y Pioneer.

"Según la propuesta actual", pese a que los Gobiernos en su mayoría rechazaron a los productos genéticamente modificados, lo insólito que se revela es que "los estados miembros que se oponen a los transgénicos estarían obligados a solicitar consentimiento a las empresas como Monsanto, BASF o Syngenta para excluir de sus territorios el cultivo de transgénicos", denunció Blanca Ruibal, responsable de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra, el 4 de marzo.

Una Comisión Europea, presionada por las empresas que quieren imponer el negocio de monocultivo transgénico, está insistiendo en dar la entrada a productos genéticamente modificados, siendo que el Parlamento Europeo y la mayoría de los ciudadanos los rechazó. A su vez 19 Gobiernos de Europa rechazaron este año la solicitud de ingreso del maíz transgénico de la empresa transnacional Pioneer, dando claras razones para ello.
"Se trata de una propuesta vacía, extremadamente favorable a la industria y que proporciona a los países una base legal muy débil para restringir o prohibir los transgénicos",dijo Amigos de la Tierra
"Esto sitúa a los gobiernos y las personas que defienden una agricultura libre de transgénicos a merced de la voluntad de la industria", dijo Blanca Ruibal.
"La propuesta es un regalo envenenado de la Comisión Europea. La Comisión se ve presionada por la industria para acelerar la autorización de nuevos transgénicos, pero se encuentra con la oposición de muchos gobiernos", agregó la especialista.
La organización hizo un apelo a que los países contrarios al cultivo de transgénicos por los riesgos a la salud, no acepten la propuesta.
"Con esta propuesta pretenden desbloquear las decisiones permitiendo la prohibición de transgénicos por parte de algunos países, mientras otros, como es el caso del Estado Español, se verían inundados de nuevos transgénicos sin ningún tipo de control".
Analistas observan que los cultivos de transgénicos dañan la economía local y en especial el medio ambiente en que se producen, causando sequías, plagas y un aumento de enfermedades y muerte por el uso de agro tóxicos en animales, insectos y seres humanos. Un estudio científico reveló enfermedades en animales que los consumieron en un largo plazo.
"Los transgénicos solo han demostrado sus beneficios para las empresas que los impulsan. Necesitamos una agricultura que proporcione suficientes alimentos sanos, protegiendo el medio ambiente y revitalizando las comunidades rurales", dijo Blanca Ruibal.