Los bombardeos, que no produjeron víctimas, se habrían dirigido contra un convoy de misiles avanzados que el régimen enviaba a Líbano, según los medios israelíes
Siria bombardeo
© SANA / AP
Un edificio destruido por el ataque aéreo de Israel cerca de Damasco, en una imagen distribuida por la agencia oficial SANA. / AP
La agencia oficial de noticias siria Sana y la televisión pública del régimen de Bachar el Asad han denunciado esta tarde un supuesto ataque de la Fuerza Aérea de Israel contra su territorio. Según ambos medios, aviones israelíes habrían golpeado en dos zonas donde no se estaban produciendo combates, en el perímetro rural de Damasco y en la cercana localidad de Al Dimas, distante unos 25 kilómetros de la capital del país y muy cercana a la frontera con el vecino Líbano. No se han reportado daños humanos. Los medios afines a Hezbolá, el partido-milicia chiíta libanés pro sirio, también han confirmado esta información, que Israel se ha negado a valorar por el momento.

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, un grupo opositor que documenta los crímenes en el país desde su sede de Londres, ha reportado en su web que numerosos testigos han contado hasta 10 explosiones importantes en la zona de Al Dimas, aunque no pueden aclarar su origen. Diarios israelíes como The Jerusalem Post sostienen que el ataque podría haberse dirigido contra un convoy de misiles avanzados S300, de fabricación rusa, que pretendía enviarse desde Siria hacia Líbano. No obstante, el presidente ruso Vladímir Putin, dijo en septiembre que la entrega de algunos componentes esenciales para su fabricación se había paralizado. Los grupos contrarios a El Asad se dividen a la hora de afirmar si el dictador tiene o no en su poder este escudo antiaéreo.


Comentario: Este artículo de El País pone en duda de manera sutil la veracidad del ataque al enfatizar que es una agencia de noticias siria la que reporta los hechos. Más aún, sugiere que si acaso, Israel atacó un convoy de misiles rusos rumbo a Líbano. Sin embargo, los mismos medios israelíes confirmaron los bombardeos, y la foto que el mismo El País presenta es de un edificio destruido y no de vehículos.

Consideremos también que Siria lleva años combatiendo una rebelión en su propio territorio que bien puede calificarse de terrorista, ya que no representa el sentimiento del pueblo sirio, y por lo tanto es poco probable que gaste recursos en favor de Hezbolá en Líbano.

Los llamados rebeldes a menudo cometen crímenes en contra de la misma población siria. Recordemos que el Estado Islámico surgió de estos mismos "rebeldes" que Israel evidentemente apoya por medio de sus acciones bélicas. No dejen de ver el siguiente documental para mayor contexto:

El diario sirio - Documental


Los mandatarios israelíes han repetido en numerosas ocasiones que se sienten plenamente autorizados para atacar los envíos de armas que puedan reforzar a Hezbolá, contra el que se enfrentaron en guerra abierta en el verano de 2006.


Comentario: Por supuesto, el gobierno de Israel se siente autorizado a atacar a quien sea y cuando sea. Esto nos queda claro desde la fundación de ese país a mediados del siglo veinte. Curiosamente occidente carece de voluntad para protestar al respecto.


El Ejército fiel a Asad ha calificado el ataque de "flagrante" y confirma que ha causado daños en sus infraestructuras, aunque no especifica cuáles son ni el grado de destrucción alcanzado. A través de un comunicado, su Comandancia General ha asegurado que "las agresiones de Israel no van a desanimar al Gobierno en su lucha contra el terrorismo". Denuncia que se trata de la "prueba" de que Israel "está relacionado con el terror regional".

Desde que en marzo de 2011 comenzasen los levantamientos populares contra Asad, luego tornados en guerra intestina entre opositores y acólitos del régimen, Damasco ha repetido en numerosas ocasiones que Israel estaba ayudando a la disidencia, en un intento de socavar la imagen del enemigo.

Precisamente hoy el diario Haaretz publica que diversos informes de los observadores de la ONU en los Altos del Golán durante los últimos 18 meses revelan que existe una cooperación sostenida entre Israel y sectores de la oposición siria. La información, en poder del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, da cuenta de contactos periódicos en la frontera de los Altos del Golán entre miembros del Ejército israelí y personal de la oposición armada siria.


Comentario: En pocas palabras, Israel apoya el terrorismo.


La fuerza aérea israelí ha llevado ya a cabo varios ataques aéreos contra Siria en los tres últimos años. Nunca los ha reconocido oficialmente pero han sido asignados a su Ejército por Inteligencias como la norteamericana. El último golpe se produjo en junio, después de que un mortero llegado desde el lado sirio matase a un adolescente que se encontraba en la frontera, en el lado israelí. Entonces se confirmó oficialmente que habían respondido atacando nueve infraestructuras sirias. En enero, el régimen reportó otro supuesto ataque aéreo contra un convoy en Latakia. Como el denunciado hoy se calcula que han podido producirse al menos seis, de mayor o menor calado, desde 2011.

Tras décadas de calma, Israel teme que el conflicto civil sirio afecte a su territorio y ha reforzado, por ello, la vigilancia en los Altos del Golán, una región de la que se apoderó en la guerra de 1967 y que se anexionó unilateralmente en 1981, en un movimiento no reconocido internacionalmente. Los dos países siguen técnicamente en estado de guerra y por eso se mantienen observadores de la ONU desplegados para vigilar una zona desmilitarizada de unos 70 kilómetros.