Era una de las grandes cuestiones que quería resolver la misión Rosetta enviada al cometa 67P / Churyumov-Gerasimenko y ya tenemos resultados: a pesar de lo que se creía, no existe un campo magnético en el núcleo del cometa que haya tenido un papel relevante en su formación.

Cometa 67P
© ESA/Rosetta/NavCam – CC BY-SA IGO 3.0
Una de las imágenes del cometa tomada por Rosetta.
La misión, cuyo módulo Philae hizo contacto con el cometa el pasado mes de noviembre, se envió en marzo de 2004 con el objetivo de seguir durante meses la evolución del objeto y obtener toda la información posible sobre sus características y evolución.

En este momento aún acompaña al cometa en su camino hacia el Sol, orbitando a una distancia de unos 10 km de la superficie.

Entre los instrumentos incorporados en el módulo aterrizador Philae había dos sofisticados magnetómetros para medir el campo magnético del cometa durante el descenso.

Tras el accidentado contacto, y los sucesivos rebotes de Philae sobre el cometa, el equipo de Hans-Ulrich recopiló un importante flujo de datos cuyo análisis se publica ahora en la revista Science.

Los científicos aseguran que las observaciones indican que no existe un campo magnético global alrededor del núcleo de este cometa en aceleración, lo que sugiere que estas fuerzas no son tan importantes como habían predicho los investigadores en el nacimiento y evolución de objetos estelares de estas características y tamaño.

Referencia: The nonmagnetic nucleus of comet 67P/Churyumov-Gerasimenko (Science)