(España) - El Volcán de Enmedio, situado entre Tenerife y Gran Canaria, registra una intensa actividad pero no se ha llegado a producir una erupción.

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© Instituto Nacional de Oceanografía
El instrumento en el fondo del mar.
Así lo han podido constatar los 13 expertos que realizaron el pasado mes de mayo la primera campaña de investigación sobre este cráter submarino organizada por el Instituto Español de Oceanografía (IEO), junto con la Universidad de La Laguna, el grupo Quima (Química Marina) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife. Además, se ha podido conocer que, aunque es un volcán muy profundo, no está a tanta distancia en el fondo del mar como señalaban los primeros datos, que lo situaban a 2.700 metros. Según el científico titular del IEO de Canarias y director de la investigación, Eugenio Fraile, "hemos descubierto que la base del volcán se encuentra a una profundidad de 2.000 metros y la cima a 1.650 metros".

El pasado mayo, los expertos pudieron hacer los primeros trabajos exhaustivos en esta zona, ya que, hasta ese entonces solo se había realizado una batimetría en 1995, en la que se cartografió por primera vez el Volcán de Enmedio en tres dimensiones gracias al proyecto Teide. Ahora, con la nueva campaña de Vulcana (Vulcanología Canaria Submarina) "hemos vuelto a hacer una nueva batimetría de altísima resolución y ahí hemos conocido exactamente los datos del volcán para caracterizarlo", señaló Fraile.

A pesar de que esta prometía ser la primera ocasión en la que se realizara una campaña de oceanografía desde el punto de vista físico, químico, biológico y geológico en otro volcán submarino que no fuese el de El Hierro, el mal tiempo en el mar solo permitió que los expertos pudieran realizar la parte geológica y biológica, es decir, que hicieron una nueva batiometría "más exhaustiva que la de 1995 y en la que hemos conseguido bastante porque tenemos la primera imagen en tres dimensiones del Volcán de Enmedio en altísima resolución", matizó Eugenio Fraile.

En este caso, la parte física y química tendrá que esperar a octubre, cuando inicien la nueva investigación. Será a partir del día 17, durará 10 días y se prevé que el tiempo en el mar esté mejor. Para estos trabajos contarán de nuevo con el buque Ángeles Alvariño, del Instituto Español de Oceanografía. Así, será a partir del otoño cuando los investigadores puedan hacer los trabajos físicos y químicos: coger muestras del agua y hacer un barrido por toda la ladera del volcán para ver en detalle y comprobar si en alguna parte hay salidas de gas o calor.

El fondo marino entre Tenerife y Gran Canaria cuenta con una alta actividad sísmica por una falla a la que está asociada el volcán. De hecho, el pasado martes el Instituto Geográfico Nacional (IGN) registró en esta zona un terremoto de magnitud 3 en la escala Richter, concretamente a 32 kilómetros de profundidad y con epicentro en el mar. Esta alta sismicidad es lo que llevó a los profesionales a pensar que habría alguna salida de gases o calor y fue el motivo por el que decidieron hacer esta campaña oceanográfica. El mayor de las decenas de seísmos que se producen al año data del 9 de mayo de 1989. Fue de 5,4 grados en la escala Richter y fue sentido en Santa Cruz de Tenerife.

En el volcán submarino de El Hierro, que también formó parte de los trabajos del IEO durante los pasados meses, los investigadores pudieron comprobar que siguen existiendo anomalías físico-químicas muy importantes. En concreto, en el entorno del volcán submarino, a unos 200 metros de radio del cráter principal, sigue habiendo salidas de gases de dióxido de carbono y de calor.
"Se continúa produciendo una pequeña pero importante acidificación del océano de 0,2 puntos, lo que significa que continúa en periodo de desgasificación y estará así durante varios años", aclaró el investigador. Por ello, "es importante que continuemos yendo cada año para comprobar cómo evoluciona este proceso", resaltó Fraile.
Aún así, las aguas de El Hierro están en perfecto estado, solo hay una variación físico-química alrededor del cráter principal que solo afecta a la flora y fauna de esa zona y tampoco puede verse en superficie.

El proyecto Vulcano 2, ampliación de Vulcano 1 - financiado por el Ministerio de Economía y los fondos Feder - tendrá una duración de dos años para continuar investigando el fondo marino de El Hierro, mientras que Vulcana - financiado por el Instituto Canario de Oceanografía - amplía esos estudios al resto de volcanes submarinos del Archipiélago. Ambos proyectos se irán compaginando hasta 2017.