Arabia Saudita bombardeo centro para ciegos Yemen
© Mohammed Huwais/AFP/Getty Images
En otro evento, Arabia Saudita bombardeó centro para ciegos Yemen
La coalición liderada por Arabia Saudita ha intensificado sus ataques aéreos en Yemen y empleado bombas de racimo en áreas densamente pobladas, lo que constituiría crímenes de guerra, denunció hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

En un comunicado emitido este viernes, Ban dijo estar "profundamente preocupado por la intensificación de los ataques aéreos de la coalición", así como por los combates en el terreno y el fuego de artillería en Yemen, pese a los repetidos llamados para declarar un alto al fuego.

Destacó que son de particular preocupación los informes que apuntan a intensos bombardeos en áreas residenciales y en edificios civiles en la capital Sanaa, tales como las agresiones contra el edificio de la Cámara de Comercio, a un salón de bodas y a un centro para ciegos.

El titular de la ONU aseveró también contar con informes del uso de bombas de racimos, cuyo empleo está proscrito en el derecho internacional, en ataques llevados a cabo el 6 de enero en varios sitios de Sanaa.

Recordó que "el uso de municiones de racimo en áreas pobladas puede constituir un crimen de guerra debido a su naturaleza indiscriminada", y urgió ó a las partes en conflicto en Yemen a que respetan sus obligaciones bajo el derecho internacional humanitario y las leyes de derechos humanos.

El conflicto en Yemen comenzó luego de que milicias hutíes, supuestamente con el apoyo de Irán, tomaran a finales del año pasado posiciones del gobierno del presidente Abd Rabbuh Mansur Hadi, que solicitó la asistencia de Arabia Saudita para retomar el poder.

La coalición formada por Arabia Saudita y otros ocho países del mundo árabe comenzó sus ataques en marzo pasado con el apoyo logístico, armas e información de inteligencia de Estados Unidos, según documentos públicos.

De acuerdo con la ONU, el conflicto en Yemen ha causado la muerte de dos mil 700 civiles, y heridas a más de cinco mil 300 personas. De tal cifra, han sido asesinados 600 niños y 900 han sufrido serias heridas.

La violencia ha provocado, además, que 21 millones de personas, u 80 por ciento de la población yemení, requiera de algún tipo de asistencia humanitaria para subsistir, y que la mitad de los habitantes de ese país sufra de desnutrición.

La ofensiva encabezada por el ejército saudita ha causado la mayor parte de las muertes en Yemen, de acuerdo con la propia ONU, en tanto que el gobierno de este país ha resistido cada vez más la supervisión internacional a favor de civiles.

El jueves por la noche, Ban Ki-moon emitió un comunicado para condenar la decisión del gobierno de Yemen de expulsar al representante del alto comisionado para los derechos humanos en ese país.

También expresó su preocupación por la seguridad del personal nacional e internacional que permanece en el país, y advirtió que tal tendencia "sólo puede ser perjudicial para el regreso del país a la paz y la estabilidad".

Por su parte, el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Zeid Raad Al Hussein, urgió a Yemen a revertir su decisión, argumentando que la expulsión de su representante es "injustificada, contraproducente y perjudicial para la reputación del gobierno y sus aliados en la coalición".