Grupos y partidos de Puerto Rico que se declaran soberanistas lanzaron una campaña hacia el plebiscito del 11 de junio, en el que los ciudadanos deberán elegir entre asimilarse por completo a EEUU o abrir otro proceso de consultas para optar por la libre asociación o la independencia, informan medios locales.

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Los promotores de la campaña "Ahora sí... Ganamos con la soberanía", pertenecientes al Partido Independentista Puertorriqueño, al Partido Democrático Popular, al Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, al Movimiento Unión Soberanista y a la Coalición Ecuménica e Interreligiosa, se reunieron en la Plaza Roosevelt de San Juan, donde brindaron una rueda de prensa, según el diario El Nuevo Día.

Entre estos grupos hay quienes sostienen que Puerto Rico debe elegir la libre asociación a EEUU y otros que reclaman la independencia, pero todos coinciden en que esta decisión debe tomarse de manera soberana y se oponen a la "estadidad", la incorporación plena del país a Estados Unidos como un estado más, opción que promueve el actual gobernador Ricardo Roselló.

"Nadie está renunciando a lo que cree ni a la organización que pertenece para estar aquí, y para estar aquí todos los días hasta el 11 de junio; todos estamos respetando lo que nos une, pero también lo que nos hace diferentes", dijo en la conferencia de prensa el representante Manuel Natal, del Partido Democrático Popular.

El plebiscito del 11 de junio fue adoptado por la Ley para la Descolonización Inmediata de Puerto Rico que entró en vigor en febrero y que establece que los ciudadanos deberán elegir entre estadidad y libre asociación/independencia.

Si en junio la estadidad resulta ganadora, "comenzará de inmediato un proceso de transición para la admisión de Puerto Rico como un estado más de la Unión en igualdad de derechos y deberes con los demás estados", dice la ley.

Pero si triunfa la opción libre asociación/independencia, "quedará automáticamente convocado un referéndum para el 8 de octubre de 2017 en el que los electores solamente podrán escoger entre las alternativas de soberanía separada de los Estados Unidos con un tratado voluntario de "Libre Asociación" con los Estados Unidos o con la "Independencia", dice el texto legal.

Entre las consideraciones planteadas por la ley figuran el hecho de que Puerto Rico nunca dispuso de capacidad de autodeterminación, pues se le aplica la cláusula territorial de la Constitución de Estados Unidos, que en los hechos significa perpetuar su estatus colonial, pero sin gozar de los mismos derechos y deberes de los demás estados de EEUU.

El país, además, se encuentra en una profunda crisis económica y financiera, con un elevado endeudamiento y una emigración constante hacia Estados Unidos, que le ha hecho perder medio millón de habitantes en los últimos 10 años.