La prueba de la bomba nuclear aérea estadounidense B61-12 pasó casi desapercibida. Sin embargo, muchos la estiman como el arma nuclear más peligrosa del arsenal del país.

Bombas B61 en un portabombas
El 13 de abril las fuerzas de EE.UU. lanzaron la 'madre de todas las bombas' (Massive Ordnance Air Blast, MOAB, por sus siglas en inglés) sobre territorio afgano en una acción dirigida contra las posiciones del Estado Islámico.

Se trata de la primera vez que esta bomba no nuclear ―considerada como la más potente del arsenal estadounidense― es utilizada en el campo de batalla, pero todavía se desconoce hasta qué punto su utilización resultó eficaz: las cifras de los terroristas muertos por su impacto varían según distintas estimaciones.

El despliegue de la MOAB, así como el lanzamiento fallido de un misil por parte de Corea del Norte, protagonizaron las noticias la semana pasada, sin embargo, otro hecho importante ―y bastante más alarmante― pasó casi desapercibido. Y es que recientemente se anunció que el 14 de marzo EE.UU. había realizado la primera prueba de la bomba termonuclear B61-12 sin carga desde un avión de combate F-16 en un polígono en el estado de Nevada.

En ese contexto, el profesor de economía Michel Chossudovsky señala en su publicación para Global Research que "mientras que el despliegue de la 'madre de todas las bomas' recibió una amplia cobertura mediática (enfocada en la 'guerra contra el terrorismo'), la prueba de la bomba nuclear aérea B61-12 no fue considerada de interés periodístico".
"Al mismo tiempo que los medios de comunicación tienen sus ojos puestos en la 'amenaza nuclear de Corea del Norte', estas pruebas del arsenal nuclear de EE.UU. no son consideradas 'noticias de primera plana'", sostiene el analista. Y esto se debe a que "el público estadounidense es inducido a creer que su país no representa una amenaza para la seguridad mundial", agrega.



B61-12, ¿una bomba "para el mantenimiento de la paz"?


Pese a que, según destaca Chossudovsky, la opinión pública de EE.UU. es inducida a creer que las armas nucleares tácticas B61 (también llamadas minibombas nucleares) son inofensivas para los civiles e incluso sirven para "el mantenimiento de la paz", son consideradas por muchos como la bomba nuclear más peligrosa del arsenal del país.

Respecto a esto, 'The National Interest' destaca que en términos de pura capacidad destructiva, la B61-12 no impresiona: su rendimiento máximo es de 'solo' 50 kilotones, mientras que la bomba nuclear B83 tiene un rendimiento máximo de 1,2 megatones.

Sin embargo, el medio considera que esa arma es "la más peligrosa del arsenal estadounidense" debido a su usabilidad, derivada de una combinación de precisión y bajo rendimiento. Por ejemplo, su margen de error circular es de solo 30 metros. En comparación, otras bombas nucleares de EE.UU. tiene un margen de entre 110 y 170 metros.

La B61-12 es una modificación de la bomba nuclear B61. Está previsto que su producción en serie comience en el año 2020, y se estima que sustituirá a las versiones anteriores de esta bomba en las bases que el país posee en Europa. Y esto es necesario recordar cada vez que comience a circular lo que muchos medios describen como la "histeria" de Occidente en torno al despliegue de los misiles rusos Iskander en Kaliningrado.