Sputnik dialogó con el analista internacional Andrés Schelp sobre la configuración del mapa global tras el lanzamiento de 'la madre de todas las bombas' en Afganistán por parte de Estados Unidos.

Schelp considera que la administración Trump buscaba generar "apoyo interno" con los ataques efectuados en Afganistán y Siria, y conseguir respaldo con acciones bélicas en el escenario internacional.
© United States Department of Defence / Wikipedia

"El impacto de esta acción es a nivel interno, dentro de EEUU. Es más una muestra de fuerza hacia adentro que en el campo de batalla. Para Trump es importante posicionarse en un contexto político en el cual hasta ahora ha tenido derrotas políticas en su mayoría", dijo al programa radial Telescopio de Sputnik.

El politólogo de la Universidad de Buenos Aires y experto en Medio Oriente cree que con sus acciones Trump demuestra "no tener una estrategia clara" para resolver los conflictos en la zona.
"La situación en Medio Oriente está peor que antes. En términos de construcción nacional la invasión a Irak de EEUU [2003] interrumpió la construcción de una identidad nacional secular. Luego se pasó a una diferenciación política en líneas étnicas religiosas que incrementó los conflictos. La invasión de EEUU es una parte de la explicación sustantiva del desorden que existe hoy en la región", explicó.
Para el analista, las incursiones del presidente de Estados Unidos están modificando el escenario internacional. "El Gobierno de Trump sabe que su prioridad es Daesh [grupo terrorista proscrito en Rusia y otros países]. Se está empezando a configurar el tablero no solo en Medio Oriente, sino también en Asia con la escalada de tensiones entre EEUU y Corea del Norte. Esto ha hecho que se resquebraje un poco la luna de miel que venían teniendo Trump y [Vladimir] Putin. A partir de esto comenzó a crearse un diálogo con China, que parecía que iba a ser su principal enemigo", indicó.

Además consideró que Daesh está en "repliegue", y que a medida que pierda protagonismo podrá observarse más focos de violencia. "Cada vez van a fogonear más la realización de atentados en distintas partes del mundo. Es una forma de explotar la grieta que existe en Europa con los musulmanes no integrados, y entre los distintos grupos musulmanes. Esta situación va a empeorar a medida que siga desapareciendo", concluyó.