El Gobierno chileno informó en rueda de prensa que busca una "solución de Estado" para reparar los daños que dejaron las intensas lluvias y aluviones registrados en las regiones del norte del país, además de prevenir nuevas catástrofes por desastres naturales en la zona.
"Las medidas que se van a tomar son algunas inmediatas, otras a mediano y largo plazo y creo que las de largo plazo, lo hablábamos hoy con la presidenta (Michelle Bachelet), tiene que ser una solución de Estado, que requiere de un tiempo mayor", señaló el director de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Ricardo Toro.

Agregó que el norte del país enfrenta un escenario "complejo, que tiene riesgo" y que cualquier iniciativa que se adopte debe integrar a la empresa privada, "para que se busque una solución definitiva, porque las obras son importantes".

La autoridad destacó que las edificaciones levantadas desde 2015, cuando otro temporal de lluvias y aluviones afectó al norte del país, funcionaron en un 80 por ciento, por lo que se estudia una forma de mejorar la resistencia de estas.

Hasta el momento, más de 300 máquinas están destinadas a limpiar los terrenos de las zonas afectadas en el norte para reestablecer las condiciones de normalidad, según informó el Ministerio de Obras Públicas.

El organismo aseguró que el suministro de agua potable en Coquimbo funciona con normalidad, a excepción de algunos problemas en el sector rural, mientras en Atacama existen alrededor de 1.400 clientes sin agua.

Este fenómeno de lluvias "inusuales" registradas en las regiones de Atacama y Coquimbo desde el jueves pasado, en una zona que se caracteriza por ser árida y seca, es una de las consecuencias del cambio climático que el país ha debido enfrentar.

La Onemi informó que aún existen 1.436 damnificados, 313 albergados y 341 viviendas dañadas.