Para el analista Beto Almeida, el exmandatario brasileño fue condenado para impedir que se postule y gane las elecciones presidenciales de 2018.

La condena contra el exmandatario de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, que posee una trayectoria política que muy pocos líderes mundiales pueden igualar, busca impedir que se postule y gane las elecciones presidenciales de 2018, en la que es el gran favorito según varias encuestas realizadas "incluso por los sectores más conservadores de la sociedad", aseveró el analista Beto Almeida.
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"La condena es para que los brasileños no tengan derechos de votar por un hombre con las historias y las propuesta que tiene Lula da Silva, que en estos momentos es el hombre más popular de Brasil", especialmente entre los sectores más pobres beneficiados por sus políticas sociales, explicó en una entrevista para teleSUR.

De acuerdo a la encuesta realizada por el Instituto Datafolha y divulgada el lunes, Lula ganaría las elecciones en la primera vuelta con un 30 por ciento.

Otra encuesta de Ibope publicada por el diario O Estado de S. Paulo muestra que Lula es el "candidato con el mayor número de votos potenciales entre nueve candidatos" y coincide en que el padre del programa Hambre Cero, una política que contribuyó a sacar de la miseria a decenas de millones de personas en Brasil, ganaría con el 30 por ciento de los votos.

Por su parte, un sondeo realizado por Vox Populi revela que si las elecciones presidenciales se hicieran hoy, Lula sería elegido en la primera ronda.

Para Almeida el ataque contra Lula da Silva también tiene vinculación con la reforma laboral aprobada por el presidente de facto Michel Temer, que implica un retroceso de 60 años en los derechos laborales y un despiadado ataque contra los derechos de los trabajadores brasileños.


Comentario: No seria extraño tampoco que esta medida se esté utilizando para generar una distracción de la polémica reforma laboral que tanto ha dado de que hablar en las últimas semanas.


Agregó que la condena a nueve años y medio de prisión, dictada este miércoles en contra del exmandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, por estar presuntamente implicado en la red de corrupción de Petrobras, es un "absurdo político" y "un conjunto de acciones retrógradas y reaccionarias por parte del poder económico de Brasil y tal vez del imperio", para destruir el retorno de Lula a la presidencia del país suramericano.

"Es claramente un absurdo jurídico porque no se han encontrado ningún tipo de pruebas" de la corrupción que supuestamente le alegan, aseguró el analista.

A juicio de Almeida, la condena "perversa" contra el exmandatario brasileño (2003-2011) es "esencialmente política" y pone en riesgo todas las luchas sociales y democráticas de Lula da Silva y de la presidenta constitucional de Brasil, Dilma Rousseff, quien fue destituida mediante un golpe parlamentario.
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"No es una condena cualquiera es una condena a todos los que luchan por una política influyente con mejorías de salarios. Es una manera de anular todo lo que se ha aprobado en la educación, en salud, a lo que hizo Lula para que todos los brasileños pudieran comer diariamente y tener una vivienda", lamentó.