TeleSur estrenará el 16 de julio el documental 'Un nuevo Dreyfus, Jamal Zougam ¿chivo expiatorio del atentado de Madrid?', del cineasta francés Cyrille Martin. Sputnik conversó con el director de la película, que pretende reabrir el debate sobre los atentados de 2004 en Madrid desde el punto de vista de la lucha contra el racismo y la islamofobia.

El cineasta compara a Jamal Zougam, marroquí condenado como autor de los atentados perpetrados en Madrid el 11 de marzo de 2004, que arrojaron un saldo de 191 víctimas mortales, con Alfred Dreyfus, judío sentenciando injustamente en Francia por alta traición a finales del siglo XIX.
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"Al igual que Dreyfus, Zougam fue escogido como chivo expiatorio solamente por su religión. Ambos fueron víctimas de los clichés racistas de sus épocas, que hacen que mucha gente se quede en lo superficial y no vaya más allá de lo que ve en el telediario. En el siglo XIX, sobre los judíos pendía la sospecha de que eran traidores y hoy se piensa que los musulmanes son terroristas en potencia", comentó Martin a Sputnik.

El documental expone una serie de pruebas que cuestionan la culpabilidad de Jamal Zougam, como las incongruencias en las huellas dactilares en la furgoneta que transportó los explosivos, los errores en la cadena de custodia policial de la mochila de Vallecas, que no explotó, o las numerosas irregularidades y contradicciones durante los juicios.

Según el cineasta galo, "las únicas pruebas que quedan en contra de Jamal Zougam son endebles y absurdas: dos testigos que afirmaron haberlo visto en los trenes declararon demasiado tarde, un año y tres semanas después de los hechos". Por lo tanto, el autor asegura que no son fiables, teniendo en cuenta además que los medios de comunicación difundieron la foto de Zougam tres días después del atentado.

"Cualquier persona que analice la veintena de momentos claves de las audiencias del juicio se da cuenta de que algo va mal con esta investigación y de que está plagada de pruebas fabricadas contra Jamal Zougam. Pero, al igual que en el caso Dreyfus, estamos ante un asunto de Estado, porque reconocer la falsedad de la sentencia llevaría a volver a investigar todo desde el principio y abriría la puerta a preguntas molestas para mucha gente", afirmó el autor del documental.

Cyrille Martin observó que, además de la mochila de Vallecas, que apareció misteriosamente en una comisaría 18 horas después del atentado, los artificieros encontraron dos mochilas-bomba sin explotar en los andenes, las cuales estallarían pocas horas después al intentar desactivarlas.

"El día 19 de marzo de 2007, uno de esos artificieros (el testigo protegido 54868) declaró en el juicio que, por su aspecto limpio y sin rastro de golpe ni de humo, no creía que la mochila-bomba pudiera provenir de los trenes atacados. Esto nos lleva a la posibilidad de que, desde el primer momento de este caso, se fabricaron pruebas en la misma escena del crimen", señaló el cineasta.

De acuerdo con la versión oficial, los atentados de Madrid —conocidos en España como atentados del 11-M— fueron llevados a cabo por una célula terrorista de tipo yihadista. No obstante, Martin vincula los ataques terroristas con ciertas fuerzas extranjeras.

"Yo veo creíble la hipótesis del periodista Fernando Múgica, hoy fallecido, quien fue pionero en cuestionar la investigación, y que pensaba que el atentado se había montado desde el exterior de España por razones de geopolítica, en una época en la cual era obvio que, desde algunos sectores, se quería imponer la ideología del choque de civilizaciones y el odio hacia los musulmanes en general, lo cual favorecía un ambiente de apoyo a las conquistas militares de países de Oriente Medio".

José María Aznar, el entonces presidente del Gobierno de España, defendía la tesis de que el atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid fue perpetrado para desestabilizar al Gobierno y cambiar el resultado de las elecciones generales del 14 de marzo. Sin embargo, el cineasta no cree en esta teoría.

"Acerca de la fecha del atentado, cuesta creer que sea una coincidencia. Pero eso no implica que su motivo fuera cambiar al Gobierno. Tal vez solo sea una manera de aumentar el dramatismo de la acción, algo que se busca en los actos terroristas", afirmó.

El autor del documental subrayó que la mayoría de los españoles no ha visto los momentos claves del juicio y no conoce las incoherencias de la investigación.

"Esto se debe a que la mayoría de los medios de comunicación no se hizo eco de ellas, haciendo la vista gorda en un caso que olía a asunto de Estado", explicó.

Jamal Zougam fue condenado a 42.922 años de prisión. A día de hoy permanece en la cárcel en régimen para los condenados por terrorismo que no muestran arrepentimiento (en aislamiento entre cuatro y cinco horas diarias).