Los conservadores de EEUU prevén decidir hasta Navidad si siguen siendo leales a Donald Trump o lo sustituyen por el vicepresidente Mike Pence, informa The Guardian. El politólogo Serguéi Sudakov declaró a Sputnik que es poco probable que destituyan a Trump, sin embargo, el mandatario se enfrenta a un problema aún más grave.

El experto puso de relieve que el inicio de un 'impeachment' es un proceso largo y si alguien quiere destituir a Trump antes de Navidad no podrá conseguirlo por una cuestión de calendario. En realidad, argumentó Sudakov, el problema es mucho más profundo.
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"Trump sigue cometiendo errores reiteradamente y estos errores hacen que él se convierta en un presidente poco efectivo, ya que a menudo demuestra su debilidad. Como resultado de sus acciones indecisas, las personas que le respetaban sinceramente empiezan a considerarle un presidente débil", señala.


Comentario: Esto es solamente cierto en parte. Donald Trump tenía y tiene una agenda clara. El sabe como le gustaría operar y qué decisiones tomar. Su mayor falla fue no considerar contra quién se enfrentaba y qué clase de influencia tendrían. La mayor ineficacia de Trump se debe a que sus manos continúan siendo atadas por el Estado Profundo.


A su juicio, da la impresión de que los oponentes de Trump hablan sobre el 'impeachment' mientras en realidad están preparando otro escenario.

"No quieren tanto preparar el 'impeachment' de Trump como hacer que sea él mismo quien se vaya de manera voluntaria. Quieren repetir el escenario empleado contra Richard Nixon -que dimitió de su cargo tras el escándalo Watergate-", añadió.

"Muchos congresistas y senadores llamaron abiertamente a derrocar a Trump, ya que sería más fácil llegar a un acuerdo con Mike Pence", profundizó Sudakov.

Desde el punto vista del experto, el líder estadounidense actual por ahora está perdiendo las guerras que él mismo libró contra los medios de comunicación y la clase dirigente de EEUU.

"Trump, ya cuando fue elegido, afirmó que iba a secar el 'pantano de Washington' y declaró la guerra a la clase dirigente de EEUU. [...] A lo largo del último medio año no hemos visto ninguna acción contra la clase dirigente. Estamos frente a la política de las palabras y no de las acciones", manifestó.

"Además, Trump declaró la guerra contra varios medios, pero, ¿la llevó hasta el final? No, lo dejó todo a medias otra vez y de nuevo creó más problemas de los que resolvió", concluyó Sudakov.