La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, denunció presión e intentos de reclutar a los medios de comunicación rusos por parte de servicios secretos de EEUU.
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EE.UU. está desesperado por detener a cualquier medio que confronte su versión de la realidad
"De nuevo denunciamos, en este caso no solo ante nuestros colegas estadounidenses, sino ante toda la comunidad internacional, la presión sin precedentes ejercida por los servicios secretos de EEUU contra los medios de información rusos", dijo la diplomática en una rueda de prensa.

Zajárova destacó que, además de la exigencia de que el canal RT se registrara como agente extranjero, tienen lugar intentos de reclutar a sus trabajadores por parte de los servicios de inteligencia de EEUU.


Comentario: ¡Interesante! EE.UU. no sólo lleva a cabo una cacería de brujas contra los medios rusos, sino que además intenta infiltralos. Nada de esto parece casual en el contexto actual, donde a partir de la derrota de Hillary Clinton quedó bien en claro la relevancia de los medios alternativos a la hora de exponer las confabulaciones del Estado Profundo.

Más necesario resulta aún anular o corromper el accionar de estos medios a partir de hoy, pues Vladimir Putin acaba de anunciar su candidatura presidencial para el 2018. Es de imaginar que ante esta noticia los "cráneos" en el gobierno estadounidense deben estar entrando en pánico porque al parecer su pesadilla se prolongará 6 años más si Putin triunfa.


Se informó que el 7 de diciembre en Viena el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, abordará en un encuentro con su colega estadounidense, Rex Tillerson, los intentos de reclutamiento de periodistas rusos.

La cadena de televisión rusa RT América y una empresa asociada a Sputnik Radio, Reston Translator, se vieron obligadas a registrarse recientemente como agentes extranjeros en Estados Unidos acorde a la llamada ley FARA, una normativa aprobada durante la Segunda Guerra Mundial y que no estaba dirigida a los medios de comunicación.

Ambos medios rusos han enfrentado importantes presiones en EEUU en los últimos meses, con legisladores estadounidenses y las oficinas de inteligencia del Gobierno afirmando que la cadena de televisión pudo haber estado involucrada en la supuesta injerencia de Moscú en las elecciones presidenciales de 2016.

A pesar de que la investigación sobre la presunta injerencia rusa en el proceso electoral de EEUU se lleva a cabo desde el año pasado, no han surgido pruebas irrefutables para esas acusaciones.

La directora de RT y Sputnik, Margarita Simonián, declaró antes que la cadena solo presentó en sus publicaciones un enfoque distinto al de los medios dominantes, y calificó las medidas de Washington de atropello a la libertad de expresión.