Todas las ideas brillantes pueden venir tras una gran decepción. Eso debió pensar Laura Mesi, una chica italiana que, cansada de que la llamaran "triste soltera" y de que la rompieran el corazón, decidió ser la primera en practicar el automatrimonio y se casó consigo misma.
Confidencial colombia
© Confidencial colombia
¡Holi, holi, chicas! Qué fuerte, encontré a mi media naranja y resulta que ¡soy yo!
"Puedes tener un cuento de hadas sin príncipe", ha declarado la novia a la BBC. "Les dije a mis amigos y familiares que si no encontraba a mi alma gemela a los 40 años, me casaría conmigo misma", alegó a La Repubblica. Dicho y hecho. La joven pasó por el altar después de que le fallara una relación sentimental de 12 años.

Sin embargo, Laura no fue la primera en utilizar el concepto sologamia. Hace unos años, Carrie Bradshaw en un capítulo de Sexo en Nueva York, cansada de asistir a bodas y bautizos ajenos, admitió que estaba pensando en el automatrimonio.

Una moda que ya es tangible en algunos países. Por ejemplo, en Canadá ya hay hasta una comunidad de Facebook, Marry Yourself Vancouver, que une a solteros casados consigo mismos. "Ser soltero es la nueva normalidad. ¡Celebra tu estatus!" tienen por lema. En Estados Unidos por su parte hay todo tipo de materiales y kits para celebrar una boda de estas características por todo lo grande.

En Japón, sin embargo, casarse con uno mismo no es una moda sino una realidad. Una empresa de viajes japonesa, Cerca Travel, de Kyoto, ofrece desde el 2014 un paquete de dos días con vestido incluido, ramo, maquillaje, peluquería, sesión de fotos, estancia en hotel... Todo por algo más de 2,800 euros.

Lo único malo de esta tendencia parece que es que de momento no es legal. Sin embargo, muchos de los nuevos casados de esta forma esperan que esto cambie y animan a todos a practicar la sologamia.