El príncipe heredero saudí afirma que su país no busca la guerra pero que tampoco rehuirá enfrentarse a alguna amenaza.

El príncipe saudí Mohammed bin Salman acusó a Irán de ataques de dos petroleros
El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, afirma que su país no busca la guerra pero que tampoco rehuirá enfrentarse a alguna amenaza, en referencia al conflicto que mantiene con Irán, al que acusa de atacar a dos petroleros en el mar de Omán el pasado jueves.

En una entrevista con el diario saudí Asharq al Awsat distribuida por Arab News el domingo, el príncipe heredero pidió una posición internacional contra la República Islámica, cuyas autoridades, sin embargo, negaron su implicación y responsabilizaron el sábado a EEUU y sus aliados en la región de la creciente inestabilidad. Los ataques tuvieron como blanco dos barcos cisterna con 44 personas a bordo, uno propiedad de un armador noruego y otro japonés, que sufrieron impactos y explosiones cuando salían del estrecho de Ormuz, a 30 millas de la costa iraní.

La tripulación de uno de los barcos fue rescatada por un buque iraní y, la del otro, por el comando de la V Flota de EEUU, con base en Baréin.

El príncipe Bin Salman dijo en la entrevista que el régimen de Teherán ni siquiera respetó la presencia del primer ministro japonés, Shinzo Abe, en esa capital. que coincidió con el ataque a los dos petroleros.

La República Islámica también fue acusada por el presidente de EEUU, Donald Trump, el viernes del ataque contra los petroleros.

El heredero al trono saudí dijo, por otra parte, que su país seguirá apoyando a Sudán y sólo desea cosas buenas para Yemen, aunque advirtió de que Arabia Saudí nunca aceptará tener una milicia al servicio de la agenda iraní en su frontera. Hacía eferencia a los rebeldes chiíes hutíes, a los que Arabia Saudí acusa de estar tutelados por Irán y que han aumentado sus operaciones desde Yemen contra el territorio saudí.