El grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) ha celebrado el asesinato del teniente general iraní Qasem Soleimani en un atentado de Estados Unidos en Irak.

Qasem Soleimani

Realizan una ceremonia de luto por el teniente general iraní Qasem Soleimani, en Teherán, capital persa, 3 de enero de 2020.
La banda extremista takfirí expresó el jueves su agrado por el ataque terrorista de EE.UU. en Irak que acabó con la vida de Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, y Abu Mahdi al-Muhandis, el subcomandante de las fuerzas iraquíes Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe).

En un informe publicado el jueves en el semanario Al-Naba, dirigido por Daesh, la agrupación terrorista califica el asesinato del destacado estratega y asesor militar persa como "un acto de venganza" por los numerosos muertos y heridos que había causado Soleimani a esa banda ultraviolenta.

Soleimani y Al-Muhandis, así como varios otros héroes iraníes e iraquíes en la lucha antiterrorista, cayeron mártires el viernes en un ataque con drones de Estados Unidos en el aeropuerto internacional de Bagdad, capital de Irak.

El acto criminal de Washington recibió una ola de condenas de todas partes. El Gobierno iraquí repudió la violación de su soberanía por EE.UU. e Irán prometió a su vez una dura venganza; una promesa que cumplió en parte al atacar el miércoles dos bases militares estadounidenses en Irak.

El exitoso combate contra el terrorismo de Soleimani en Siria

Desde los primeros días que estalló el conflicto en Siria en 2011, Soleimani aceptó petición del Gobierno de Damasco para brindar asesoramiento militar al Ejército del país árabe en su lucha contra los grupos terroristas y armados, que recibían apoyo de ciertos países occidentales y regionales, encabezados por EE.UU.

Desempeñó un rol crucial en organizar la Fuerza de Defensa Nacional, una unidad militar formada en 2012 y organizada por encargo del presidente sirio, Bashar al-Asad, como un componente voluntario de reserva a tiempo parcial del Ejército sirio.

Tuvo también un papel esencial con su asesoría directa en las batallas de Al-Qusair, en el campo de Homs (centro), y en la derrota de los terroristas en Baba Amr, área que solía ser un centro de mando de los extremistas para invadir Damasco, capital siria.

Supervisó personalmente las batallas del campo noroeste de Damasco, especialmente las batallas de Al-Qalamun. Participó asimismo en las batallas de Hama.

Ante el incremento de la amenaza de Daesh, en 2015, lideró destacados combates en las partes orientales de Siria — fronterizas con Irak — como en la estratégica ciudad de Abu Kamal, en la provincia de Dier Ezzor.

Muchas de las contribuciones del notable comandante iraní permanecerán en secreto, pero los enemigos las saben bien, por las amargas pérdidas que sufrieron por esfuerzos de Soleimani.

Rol de Soleimani en la victoria contra Daesh en Irak

El estratega militar iraní ofreció además asesoramiento militar al Ejército iraquí, también por petición oficial de Bagdad. Jugó un papel destacado en organizar las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), que desempeñaron un rol crucial en la derrota de Daesh en el suelo iraquí.

El teniente general iraní participó en los combates antiterroristas en las ciudades iraquíes de Amerli (norte) y Tikrit, la capital de la provincia de Salah Al-Din (centro), y apoyó a los kurdos que estaban rodeados por elementos de esta banda takfirí en las regiones semiautónomas del Kurdistán iraquí.

Las autoridades kurdas iraquíes han reconocido reiteradas veces que, de no ser por la ayuda de la Fuerza Quds, la región semiautónoma del Kurdistán iraquí hubiera caído en manos del grupo ultraviolento EIIL.

Además, el prominente estratega militar persa desempeñó un rol significativo en la liberación de las ciudades de Faluya y Ramadi, ambas ubicadas en la provincia de Al-Anbar (oeste), y de Mosul, la capital de Nínive (norte).

Por su presencia efectiva en la lucha contra los grupos terroristas, Soleimani recibió en marzo pasado la condecoración de Zulfaqar, la más alta orden militar de Irán, por parte del Líder de la Revolución islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.