La Fiscalía rusa pide una pena de 18 años de prisión para el exmarine estadounidense Paul Whelan, acusado de espionaje, anuncia su abogado.
Paul Whelan, el exmarine estadounidense acusado de espionaje, comparece ante un tribunal de Moscú, el 23 de agosto de 2019.
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Paul Whelan, el exmarine estadounidense acusado de espionaje, comparece ante un tribunal de Moscú, el 23 de agosto de 2019.
"En la audiencia, el fiscal del Tribunal de Moscú solicitó una pena muy severa: 18 años en prisión de régimen estricto", ha dicho este lunes Vladímir Zherebénkov, abogado de Whelan, citado por la agencia rusa Interfax.

El letrado ha informado de que la sentencia de su defendido será anunciada el 15 de junio próximo mientras ha añadido que espera una decisión justa de carácter absolutoria para el exinfante de marina, de 50 años, detenido en un hotel de Moscú, la capital rusa, por agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB, por sus siglas del ruso) en diciembre de 2018.

Whelan, que también tiene las ciudadanías británica, canadiense e irlandesa, fue arrestado "mientras cometía un acto de espionaje" supuestamente a favor de Estados Unidos, según el FSB.

El abogado ha señalado que en las pruebas presentadas hay "indicios de incitación al delito por parte de una persona, que llevó la iniciativa en todo esto", y que los testigos de la acusación fueron en su mayoría agentes de los servicios secretos rusos.

En concreto, Zherebénkov ha sostenido que su cliente cayó en una trampa tendida por un conocido que le dio una llave de memoria USB que Whelan creía que contenía fotografías tomadas durante unas vacaciones en el país euroasiático.

Estados Unidos había pedido un proceso justo y transparente, empero, se celebró a puertas cerradas, decisión que el Tribunal de Moscú adoptó tras declarar que las pruebas pertinentes a la causa contenían información confidencial.

Las autoridades rusas han denunciado en reiteradas ocasiones un aumento en las operaciones de agencias de inteligencia extranjeras, particularmente de EE.UU., a fin de reclutar a ciudadanos rusos para actividades de espionaje.