"Estas nuevas restricciones no se aplican al flujo de comercio entre ambos países", aclaró la vocera de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany.
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Donald Trump y Jair Boslonaro.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prohibió este domingo la entrada de vuelos procedentes de Brasil, el país latinoamericano más golpeado por la pandemia de coronavirus. "Estas nuevas restricciones no se aplican al flujo de comercio entre Estados Unidos y Brasil", aclaró la vocera de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, a través de un comunicado. La medida, sin embargo, supone un nuevo y duro golpe para el presidente Jair Bolsonaro y expone aún más el desmanejo de la crisis sanitaria.

Al igual que Trump, el presidente de Brasil siempre minimizó al coronavirus al compararlo con un "gripecita" y continúa asegurando que que las medidas de confinamiento perjudican innecesariamente a la economía más grande del continente. Brasil es el segundo país más afectado del mundo por la pandemia, apenas superado por Estados Unidos: ya registra 347.398 infectados y 22.013 muertes por el nuevo virus. Aunque de acuerdo con diversos estudios, la cifra real de casos podría ser hasta 15 veces mayor debido al preocupante subregistro de casos en el país, que lucha ahora por ampliar la capacidad de los laboratorios.

La decisión de limitar los vuelos desde Brasil se hizo pública mediante un decreto firmado por el propio Donald Trump. Según el documento, los ciudadanos no estadounidenses que hayan estado en Brasil durante los últimos 14 días tienen prohibido ingresar a Estados Unidos. La medida tendrá vigencia a partir del próximo viernes 29 de mayo. En el texto oficial, Trump considera que "la entrada irrestricta a los Estados Unidos de las personas descritas en este decreto es perjudicial para los intereses de los Estados Unidos y que, por lo tanto, su entrada debe estar sujeta a ciertas restricciones, limitaciones y excepciones".

En concreto, el decreto incluye a todos los extranjeros que han pasado por territorio brasileño en las últimas dos semanas. Hay excepciones para los que posean permisos de residencia permanente en Estados Unidos (green card) y para los cónyuges de estadounidenses que residen en el país. Antes de tomar esta decisión, sólo había nueve vuelos semanales en operación entre Brasil y Estados Unidos, todos ellos con destino a Florida y a Houston, Texas.

"Hoy, el presidente ha tomado medidas decisivas para proteger a nuestro país al suspender la entrada de extranjeros que estuvieron en Brasil durante el período de 14 días antes de solicitar la admisión a los Estados Unidos. La acción de hoy ayudará a asegurar que los extranjeros que han estado en Brasil no se conviertan en una fuente adicional de infecciones en nuestro país", agregó por su parte un comunicado emitido por la Casa Blanca. El texto que lleva la firma de la vocera presidencial, Kayleigh McEnany, establece que la decisión no se aplica al flujo comercial entre los dos países, que se mantendrá como hasta ahora aunque con las derivaciones de la crisis económica actual.

Más temprano el mismo domingo, el Asesor de Seguridad Nacional Robert O'Brien había asegurado en diálogo con la cadena de televisión CBS que se tomaría una decisión sobre la suspensión de la entrada de viajeros que llegaban de Brasil. "Esperamos que sea temporal, pero debido a la situación en Brasil, tomaremos todas las medidas necesarias para proteger al pueblo estadounidense", dijo O'Brien, y agregó que los brasileños están "pasando por un mal momento".

Se esperaba el anuncio de una restricción en los vuelos, algo que ya había sido considerado públicamente varias veces por Trump, pero hasta el momento no había un plan concreto en la Casa Blanca. Ya el 31 de marzo, el presidente estadounidense había admitido durante una conferencia de prensa que estaban "ciertamente estudiando un veto" de viajes desde Brasil, al ser consultado sobre esa posibilidad. En tanto, el vicepresidente Mike Pence había señalado en Orlando, estado de Florida, que el gobierno estaba "observando con mucho cuidado lo que está ocurriendo en Sudamérica, incluyendo a Brasil".

En enero, antes de que el coronavirus comenzara a extenderse rápidamente por Estados Unidos, Trump prohibió la entrada desde China, origen de la pandemia. En marzo, en tanto, se suspendieron los vuelos procedentes de Europa y Reino Unido. Ahora, Brasil se convierte en el único país sudamericano que sufre estas restricciones.