El oro rondó su nivel máximo en ocho años este miércoles mientras los inversores se inclinaron hacia los refugios seguros ante la incertidumbre en los mercados.
Wall street bull
© Carlo Allegri / Reuters
El toro de Wall Street, Nueva York
El aumento de casos de coronavirus en el mundo y los temores por una nueva ola han contribuido a las caídas de los principales índices bursátiles y valores globales, a la vez que los tradicionales refugios seguros como los metales preciosos han ganado la confianza de los inversores.

El miércoles el oro al contado subió a su nivel máximo desde octubre de 2012 al cotizar a 1.779 dólares la onza durante la sesión asiática, mientras que los futuros del oro en EE.UU. para entrega en agosto llegaron a aumentar hasta 1.796 dólares la onza tras un incremento del 0,77 % y luego se establecieron en 1.771 dólares, cediendo sus ganancias debido a la venta del metal precioso por los inversores que optaron por el dinero en efectivo ante nuevos casos de covid-19.

"Cuando se trata de un riesgo para casi todo, tienes gente vendiendo oro. Están vendiendo un poco de todo en general", explicó a Reuters Michael Matousek, jefe de comercio de U.S. Global Investors. "La gente solo va hacia el efectivo. Están aligerando las inversiones de sus carteras", agregó.

El paladio bajó un 2,1 % a 1.883 dólares la onza, el platino vale 814 dólares tras retroceder desde 836 dólares durante el día, y la plata cotiza estable a unos 17 dólares. Entre tanto, los principales índices de la Bolsa de Nueva York experimentaron una caída durante la última jornada.

El Dow Jones perdió 710 puntos — un 2,72 % — hasta ubicarse en 25.445; el S&P 500 cedió 80 puntos, o 2,59 %, a 3.050 unidades, y el Nasdaq cayó un 2,19 %, perdiendo 222 puntos y situándose en 9.909.