El Gobierno del presidente Joe Biden trabaja para revocar la designación de los hutíes de Yemen como grupo terrorista. Los demócratas mitigan así uno de los peores desastres humanitarios del mundo.
Yemen
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Un funcionario del Departamento de Estado confirmó la decisión el 5 de febrero luego de que miembros del Congreso fuesen notificados de los planes del Gobierno. No obstante, señaló que la salida de los hutíes de la lista no cambia en nada la postura de la Administración Biden acerca de los rebeldes, quienes, creen, atacaron a civiles y secuestraron a estadounidenses.

"Nuestra decisión se debe íntegramente a las consecuencias humanitarias de esta designación de última hora por parte del anterior Gobierno. Naciones Unidas y organizaciones humanitarias dijeron entonces que aceleraría la peor crisis humanitaria del mundo", afirmó el funcionario citado por AP bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a discutir el asunto en público.

El Departamento de Estado designó a los hutíes como organización terrorista a mediados de enero del 2021, y calificó a tres de sus líderes — Abdul Malik Juti, Abd Jaliq Badr Din Juti y Abdula Yahya Jakim — como terroristas buscados a nivel mundial.

El entonces secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, justificó la medida por la necesidad de hacer frente a la "perversa actividad" de Irán. Fue uno de los últimos pasos en la política exterior de los republicanos antes de abandonar la Casa Blanca.

Biden, contra una catástrofe humanitaria

En su primer discurso sobre política exterior desde que asumió el cargo de presidente de EEUU, Biden anunció que dejaría de apoyar las ofensivas de Arabia Saudí y de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en el Yemen, nación que sufre una de las crisis humanitarias más graves del mundo.

Primero, el 26 de enero el Departamento del Tesoro emitió una licencia para permitir transacciones que involucren a los hutíes de Yemen hasta el 26 de febrero.

El 4 de febrero, Biden finalmente anunció que su país ponía fin a todo apoyo a las operaciones ofensivas lideradas por Arabia Saudí, pero que continuaría defendiendo a su aliado contra otras amenazas.


Comentario: Nos disculparán si nos mantenemos un poco escépticos acerca del prospecto de EEUU dejando de apoyar las operaciones militares de uno de sus aliados más importantes en Medio Oriente y uno de sus principales clientes militares.


Fin al intercambio de inteligencia

Es más, el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, reveló que también se ponía fin al intercambio de inteligencia y al asesoramiento a las fuerzas saudíes.

"Como resultado de la orden del presidente, ayer el Departamento de Defensa proporcionó limitada asistencia no relacionada con las operaciones de la coalición (...) Hemos cancelado todo, pero Arabia Saudí sigue siendo un socio a la hora de combatir el terrorismo en la región", señaló Kirby durante una rueda de prensa.

El mandatario estadounidense también prometió intensificar los esfuerzos diplomáticos destinados a resolver el conflicto por la vía de la paz y nombró al veterano diplomático Timothy Lenderking enviado especial a Yemen.

Además, la Administración de Biden congeló las ventas de armas a Riad y Abu Dabi que había pactado durante el mandato de su predecesor.

Cambio de enfoque

El fin del apoyo a Riad en el conflicto en Yemen no ha sido el único cambio en la política exterior que ha anunciado Biden. El mandatario se comprometió a hacer frente al autoritarismo que, según Washington, emana de China y Rusia, pero sin renunciar al diálogo con ambos países.
"Debemos hacer frente al avance del autoritarismo, particularmente a las ambiciones crecientes de China y al deseo de Rusia de debilitar nuestra democracia", sostuvo Biden.
Además, el presidente de EEUU anunció que su Gobierno detendrá la retirada de soldados de las bases militares en Alemania, y es que los funcionarios alemanes sostienen que podría ir en detrimento de los lazos con la OTAN.

"El secretario de Defensa [Lloyd] Austin encabezará la reestructuración de la postura global de nuestras Fuerzas para que nuestra huella militar esté alineada adecuadamente con nuestra política exterior y nuestras prioridades de seguridad nacional (...) Mientras la revisamos, detendremos cualquier retirada planificada de tropas desde Alemania", señaló Biden durante su primer discurso en materia de política exterior.