Los demócratas y los republicanos del Senado de EEUU acordaron la estructura y el calendario del juicio político contra el expresidente Donald Trump (2017-2021) que está previsto que comience el 9 de febrero, dijo el líder de la mayoría, Chuck Schumer.
Donald Trump
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"Todos los partidos han acordado una estructura que garantizará un juicio político justo y honesto en el Senado contra el expresidente. Cada parte tendrá tiempo suficiente para presentar sus argumentos", dijo Schumer.

Los gestores de la Cámara de Representantes que actúan como acusación y los abogados de Trump dispondrán de 16 horas durante dos días para presentar su caso.
"Si los gerentes deciden que quieren testigos, habrá una votación al respecto, que es la opción que solicitaron con respecto a los testigos. El juicio también tendrá en cuenta una petición del consejo de expresidentes para hacer una pausa durante el sábado. El juicio se interrumpirá el viernes por la tarde antes de la puesta de sol y no se reanudará hasta el domingo por la tarde", precisó Schumer.
Además, habrá el mismo tiempo para las preguntas de los senadores y para los alegatos finales, así como la oportunidad de que el Senado delibere si así lo desea.
"Y luego votaremos el artículo del juicio político. Y si el expresidente es condenado, procederemos a votar si está capacitado para disfrutar de cualquier cargo de honor, confianza o beneficio en Estados Unidos", dijo Schumer.

Comentario: La idea no es juzgar a Trump por lo que ha hecho, la idea es prevenir que Trump tenga la capacidad legal de volver a ser presidente de EEUU.


Los opositores de Trump buscan utilizar el único artículo del juicio político, la acusación de que el exmandatario incitó a la insurrección, para prohibirle el ejercicio de cargos públicos permanentemente, incluida la candidatura a la presidencia en 2024.

El equipo de la defensa legal de Trump instó anteriormente al Senado a desestimar por inconstitucional el juicio dado que el republicano ya no está en el cargo.

El 6 de enero, un grupo de simpatizantes de Trump, entonces presidente, irrumpió en el Capitolio, sede del Congreso de EEUU, para protestar contra la certificación de las listas de electores de varios estados por parte de los legisladores, ya que, según ellos y el exmandatario, son inválidas y le arrebataron la victoria electoral.

El mes pasado, la Cámara de Representantes votó a favor de la destitución de Trump y trasladó el caso al Senado, que ahora decidirá si absuelve al expresidente o lo declara culpable.

La Constitución exige una mayoría de dos tercios para la condena, lo que significa que al menos 17 de los 50 republicanos del Senado tienen que unirse a sus colegas demócratas.

Trump reiteró que durante su discurso del 6 de enero llamó a sus seguidores a protestar de forma "pacífica".