Apuestan por una compra libre y "directa" de dosis por parte de la industria y que a los profesionales se les pague para poder vacunar 24 horas al día.
Santiago Abascal
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Santiago Abascal, junto a Iván Espinosa de los Monteros, en su escaño del Congreso.
La campaña de vacunación contra la Covid-19 está sufriendo algunos contratiempos como problemas a la hora de citar a los funcionarios de las mutuas, falta de vacunas o desaprovechamiento de dosis. Impedimentos, todos ellos, que los grupos parlamentarios han intentado solventar presentado sus propias propuestas para modificar la campaña de vacunación.

Desde la compra de dosis a países como Rusia, Cuba o China, como hizo el Bloque Nacionalista Gallego a, ahora el grupo parlamentario de Vox. Los de Santiago Abascal han propuesto una estrategia de vacunación "agresiva" con profesionales como dentistas, farmacéuticos, veterinarios o el Ejército y donde se vacune 24 horas al día los siete días de la semana.

Según la proposición que ha presentado el grupo parlamentario, la clave es, primero, tener las dosis suficientes, y, después, implicar a todos los estratos de la sociedad en que acuden a vacunarse, incluida la sanidad privada.

En su listado de 16 medidas, Vox insta a la aprobación "rápida" de vacunas "disminuyendo la burocracia". "Acudir y pujar de forma más agresiva en los mercados internacionales de vacunas y de mercados de materiales necesarios para la vacunación, permitiendo las compras directas por el sector privado", insta el grupo.

De esta forma, Vox abre el debate sobre una de las líneas rojas del Gobierno durante esta campaña vacunal: sólo se compra de la mano de la Unión Europea y no se permite que adquieran vacunas instituciones que no sean el Estado como la sanidad privada.

Sector privado

"El Gobierno debe ser más ambicioso y dejar de estar sometido a la Estrategia europea, negociando con las farmacéuticas y empresas de productos sanitarios y biotecnológicas, si bien el sector privado ha de implicarse en la logística y la vacunación", argumenta Vox.

De hecho, insisten en que creen que esta estrategia pasa necesariamente por una colaboración público-privada, "implicando a todos los agentes que proporcionan servicios sanitarios".

En lo que respecta a los efectivos para poner estas vacunas, Vox apuesta por movilizar al Ejército y a otros profesionales del sector privado "incluyendo odontólogos, incluso veterinarios". Del mismo modo, añaden que se deben incorporar a las oficinas de farmacia a la Estrategia de Vacunación, un tema que ha levantado las diferencias entre comunidades autónomas y colectivos profesionales.

Citaciones online

Tomando la estela que ha elegido la Comunidad de Madrid, el partido de Abascal apoya una vacunación a la americana en recintos públicos como polideportivos, parques de atracciones, hoteles y zoos. "Asimismo, deben incorporarse puntos de vacunación móviles, especialmente en el ámbito rural", añaden.

Una de las diferencias principales respecto a cómo se está vacunando ahora es el horario. Vox cree que es necesario vacunar 24 horas al día, siete días a la semana. Para ello, el partido insta a que se remunere a aquellos profesionales que trabajen fuera del horario habitual.

La proposición no de ley del grupo parlamentario que los de Abascal han registrado en el Congreso insiste mucho en la necesidad de la digitalización. Su objetivo es que se deje de llamar por teléfono para dar citaciones y se use una aplicación móvil.

Este método daría una posibilidad "de cancelación por parte del usuario, citación de la segunda dosis...". Con su método, aseguran, no se perderían dosis; puesto que si alguien cancela su hora, se citaría a otra persona. Incluso de otra comunidad autónoma.

Es más, los de Vox dejan sin tarea administrativa a los sanitarios. No harían nada que no sea pinchar. Tras plantear que las citaciones sean online, se propone que el registro de los datos de vacunación se haga por personal administrativo de otros sectores no esenciales, "para que el personal sanitario no pierda tiempo".