La administración del presidente estadounidense Joe Biden alista esta semana un grupo de órdenes ejecutivas para la limitación de la tenencia de armas de fuego en el país, tras los tiroteos ocurridos a fines de marzo en las ciudades de Colorado, Atlanta, y Orange, que culminaron con un saldo de siete muertes y varios heridos, refieren medios locales.
Joe Biden
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Las medidas para el control de armas necesitarán el apoyo de la Corte Suprema, de tendencia conservadora.
Según expertos citados por medios locales, la Casa Blanca elabora las acciones ejecutivas de forma que tengan vía expedita en los tribunales. En especial, buscan no ser bloqueadas por la ley de "armas fantasmas", que permite que armas compradas por piezas sean muy difíciles de rastrear.

Estas "armas fantasmas" pueden venderse legalmente sin número de serie o verificación de antecedentes, y además, pueden ser impresas en 3D a partir de planos públicos, por lo que representan un verdadero riesgo para la seguridad.

El dignatario norteamericano pidió al Congreso, en palabras pronunciadas en el Comedor Estatal de la Casa Blanca tras la ocurrencia del tiroteo en Colorado, promulgar leyes más estrictas , y no "esperar un minuto más" para emitir una prohibición de los rifles de asalto y los cargadores de munición de alta capacidad.


En ese contexto, el FBI llevó a cabo una cantidad récord de casi 4,7 millones de verificaciones a los antecedentes de personas que compraban armas de fuego el pasado mes, según informó a medios nacionales, lo cual indica que el volumen de compras en el país va en aumento.


Comentario: Dentro del contexto actual, en el que la censura y la vacunación forzosa se hacen cada vez más comunes, tener un gobierno totalitario en el que solamente el gobierno tiene el derecho de ser peligroso pinta sumamente mal.



Asimismo, más de 100 legisladores demócratas de la Cámara de Representantes también instaron al presidente Biden, a través de una carta enviada en el mes de marzo, a tomar disposiciones ejecutivas que impidan a los fabricantes evadir regulaciones. A pesar de ello, expertos declaran a medios locales que la ausencia de una legislación del Congreso que convierta las órdenes ejecutivas presidenciales en ley complejiza tales propósitos.