Traducido por el equipo de SOTT.net en español

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) del Pentágono está trabajando en una vacuna contra el COVID que funcionará con todas las variantes y ha desarrollado un microchip implantable que, según dice, vigilará continuamente el cuerpo humano en busca de signos del virus.

DARPA Vaccine
© Screenshot
El coronel retirado Matt Hepburn, médico de enfermedades infecciosas del ejército que dirige la respuesta de DARPA a la pandemia, apareció en el programa 60 Minutos para mostrar la tecnología.

Sosteniendo una ampolleta de un gel similar a un tejido verde, que contiene el chip, Hepburn proclamó: "Lo pones debajo de la piel y lo que te dice es que hay reacciones químicas en marcha dentro del cuerpo, y esa señal significa que vas a tener síntomas mañana."

"Es como una luz de 'check engine'", añadió Hepburn, señalando que los que tienen el chip "recibirían la señal, luego se autoadministrarían una extracción de sangre y se harían la prueba a sí mismos, in situ".

"Podemos tener esa información en tres o cinco minutos", continuó Hepburn, y añadió: "Al truncar ese tiempo, al diagnosticar y tratar, lo que se hace es parar la infección en seco".

Ver video (en inglés):


Hepburn también declaró que DARPA ha desarrollado un filtro para eliminar el virus de la sangre a través de una máquina de diálisis, y que la FDA lo ha aprobado, y ya se ha utilizado en 300 pacientes.

El reportaje de 60 Minutos también destaca cómo el pentágono tiene cientos de muestras de tejidos de soldados y marineros infectados con patógenos de todo el mundo, incluida la gripe española de 1918 que mató a millones de personas en todo el mundo.

El Dr. Kayvon Modjarrad, científico del Pentágono, también destacó que los militares están desarrollando una talla única para todos de vacuna COVID, y comentó: "Esto no es ciencia ficción, es un hecho científico".

"Tenemos las herramientas, tenemos la tecnología, para hacer todo esto ahora mismo", dijo explicando que el objetivo es inocular a la gente contra los virus potencialmente mortales que aún no han aparecido.

"Estaremos protegidos contra virus asesinos que no hemos visto ni imaginado", declaró Modjarrad.

Recientemente se ha revelado que un tercio de los miembros del servicio activo optó por no tomar la vacuna COVID, y las fuentes afirman que la cifra real es probablemente más cercana a la mitad.

El hallazgo llevó a gente como TIME a declarar que la "indecisión sobre las vacunas" está amenazando la seguridad nacional, y que si bien "puede que estas tropas no estén cooptadas por terroristas domésticos, pero están claramente influenciadas por los teóricos de la conspiración en línea y simplemente no confían en la ciencia básica".

El anuncio de la DARPA sobre la tecnología de microchips implantables vinculada al virus y una vacuna probablemente sólo servirá para reforzar las preocupaciones que los medios de comunicación describen continuamente como "teorías de la conspiración".