El Gobierno de los Países Bajos suprimió un informe sobre un fraude financiero en Mayday Rescue Foundation, la organización humanitaria detrás de los Cascos Blancos, revela el periódico neerlandés Volkskrant.
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© AP Photo / Syrian Civil Defense White Helmets
La ahora extinta Mayday Rescue Foundation se registró en los Países Bajos en 2014 como una entidad sin fines de lucro. Su fundador fue James Le Mesurier, un exoficial del Ejército británico. Desde sus inicios, la fundación Mayday brindó apoyo a la Defensa Civil de Siriamás conocida como los Cascos Blancos — , un grupo de voluntarios que actúa supuestamente como una organización humanitaria en las áreas controladas por los yihadistas en Siria.

Los gobiernos de algunos países europeos, incluidos el Reino Unido, Alemania, Canadá, Dinamarca y los Países Bajos, han enviado un total de 100 millones de euros — unos 121 millones de dólares — de dinero de sus contribuyentes a Mayday para financiar los Cascos Blancos, según The Grayzone. De acuerdo con el medio, Estados Unidos también envió decenas de millones de dólares a la organización.

Los fondos debían destinarse, entre otras cosas, a entrenar, apoyar y proporcionar equipos a los voluntarios, a juzgar por la web oficial de la organización. Sin embargo, una sospecha de corrupción hizo que los Países Bajos dejaran de financiar a Mayday a finales de 2018, señaló Volkskrant. La primera auditoría de la entidad fue solicitada por el Departamento para el Desarrollo Internacional (DFID) del Reino Unido a finales de 2018. Concluido en junio de 2019, el informe no citó problemas graves, pero recomendó "introducir controles contables más rigurosos y una gobernanza más estricta", informóThe Guardian.

La gravedad de la situación salió a la luz en noviembre de 2019 cuando la firma holandesa SMK Audit visitó la oficina de Mayday en Estambul (Turquía) y descubrió recibos falsificados e inconsistencias en la documentación financiera de la organización. Según detalla Volkskrant, la contabilidad de la entidad era seriamente inadecuada y los pagos realizados por ella eran imposibles de rastrear.

El 8 de noviembre de 2019, tres días antes de su presunto suicidio, Le Mesurier, el fundador de Mayday, envió un correo electrónico a los numerosos donantes internacionales de su organización en el que confesaba ser culpable de mala gestión y fraude.

James Le Mesurier
© AP Photo / Uncredited
James Le Mesurier, fundador de Mayday Rescue Foundation
En la misiva, el exmilitar británico admitió haber falsificado recibos para ocultar la desaparición de 50.000 dólares en efectivo, pagar salarios "excesivos" a sí mismo y a su esposa Emma Winberg, y potencialmente cometer evasión de impuestos, entre otros delitos.

A finales de 2019, Sigrid Kaag, ministra de Comercio Exterior y Cooperación para el Desarrollo de los Países Bajos, planeaba enviar una carta a la Cámara de Representantes — Cámara Baja del Parlamento — de la nación sobre el presunto fraude de Mayday, según De Volkskrant.

Sin embargo, unos altos funcionarios en el Ministerio de Relaciones Exteriores no estuvieron de acuerdo con que Kaag informara a los legisladores sobre los problemas de gestión financiera en la organización. Argumentaban que era mejor hacerlo de manera confidencial, pues temían que la revelación "pudiera dañar injustamente" a Mayday y los Cascos Blancos.

Después de algunos vaivenes, Kaag acordó esperar a que se publicaran los resultados de una auditoría independiente de las finanzas de Mayday realizada por la firma contable Grant Thornton con sede en el Reino Unido, tras lo cual se enviaría una carta "inmediatamente" al Parlamento.
"Técnicamente Grant [Thornton] dijo que no encontró evidencia de fraude más allá de lo que admitió Le Mesurier, pero eso se debió en gran parte a que las finanzas de la empresa estaban tan desordenadas que era casi imposible auditarlas", sostuvo The Grayzone.
Como resultado, el correo electrónico nunca se envió, los parlamentarios nunca fueron informados de la corrupción y los contribuyentes neerlandeses nunca se enteraron de que Mayday manejó mal millones de euros que había recibido de diversos países, incluido el suyo.

Sigrid Kaag
© AP Photo / Tatan Syuflana
Sigrid Kaag, ministra de Comercio Exterior y Cooperación para el Desarrollo de los Países Bajos
La decisión podría justificarse si el auditor exonerara a Mayday, pero los correos electrónicos a los que Volkskrant tuvo acceso demuestran que este no fue el caso. En una carta, un funcionario holandés afirma que "no se puede establecer con certeza" que los fondos proporcionados por los Países Bajos a Mayday se hayan otorgado a los Cascos Blancos. Es decir, el fraude por parte de Mayday no se pudo detectar porque literalmente no existían registros acerca del verdadero destino de las sumas donadas.

A mediados de 2020, el Servicio Central de Auditoría de los Países Bajos aconsejó al Gobierno del país que exigiera de vuelta más de 3,6 millones de euros — unos 4,4 millones de dólares — que había pagado a Mayday. Sin embargo, el Gobierno del país, que aportó un total de 12,5 millones de euros — 15,2 millones de dólares — a la fundación, no solicitó la devolución del dinero. En cambio, Kaag únicamente no envió un pago final de apenas 57.000 euros a Mayday, es decir, solo el 1,6% de lo que la oficina de auditoría había recomendado que se devolviera.

Por su parte, algunos medios de comunicación europeos como The Guardian y la BBC intentaron encubrir los aparentes delitos de Le Mesurier, presentándolo como una víctima de una "campaña de desinformación" de los rusos, los sirios y lo que llamaron "los blogueros pro-Asad", "las figuras mediáticas de extrema derecha", "los autodenominados antiimperialistas" y "los idiotas útiles".