La verdad es que todo esto de las vacunas está llegando a un punto ya inadmisible. Parece que ya hay vía libre para que a las personas que no se quieren vacunar se les diga de todo. La pasta, y debe haber mucha, está en el lado oficialista del relato y parece que todos quieren apuntarse al reparto, puesto que, por muy pequeño que sea, el pellizco puede ser muy grande.

Federico Jiménez Losantos
Desde hace varios meses la cosa está clara para el oficialismo: criminalizar a los que no nos queremos vacunar. Y esa gente, la que criminaliza, está jugando a un juego bastante peligroso porque creen que nunca se va a saber la verdad de todo lo que está pasando. ¿Y si algún día se sabe? ¿Dónde se meterá esa gente si algún día se exigen responsabilidades penales de lo que está pasando?

Y lo que más nos llama la atención de todo esto es que lo haga gente de la que no esperábamos que cayeran tan rápido defendiendo el discurso globalista que se nos pretende imponer. Es más, pensábamos, equivocadamente, que no caerían nunca. Eso es lo que llevamos viendo desde hace ya demasiados meses con Federico Jiménez Losantos. Ha caído del lado del dinero y con esto se ha quitado esa careta con la que nos ha engañado durante muchos años.

Esta vez lo ha hecho con un discurso absolutamente denunciable con una palmera al lado, Isabel San Sebastián. "Desinformadores, criminales, asesinos y bebedores de lejía", estos son algunos de los calificativos que han utilizado contra las personas que están en contra de este relato absurdo. Además, esos calificativos los utilizan dos personas que han sufrido el terrorismo muy de cerca.

¿Comparan a los que no nos queremos vacunar con terroristas? ¿Utilizan los mismos calificativos que han utilizado con aquellos que han disparado a muchas personas en la nuca o les han puesto una bomba? Es completamente inadmisible. Hay que frenar esto ya.