Un fallo del Constitucional establece la primacía de la Carta Magna y de los jueces nacionales sobre lo que dictamine el Tribunal de Luxemburgo.
El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, en una cumbre en Bruselas el pasado diciembre.
© REUTERS
El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, en una cumbre en Bruselas el pasado diciembre.
Polonia abre una crisis legal de consecuencias imprevisibles para la UE. Su principal tribunal empuja hacia un terreno desconocido la confrontación política que el Gobierno de Mateusz Morawiecki mantiene con Bruselas desde hace años al considerar que varias normas nacionales prevalecen sobre la legislación comunitaria. Dicho de otro modo: cuestiona sin ambages la legitimidad del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Y lo plantea con claridad en un fallo que se dio a conocer este jueves. El intento del alto tribunal de Luxemburgo «de involucrarse en los mecanismos legales polacos viola las normas que dan prioridad a la Constitución y las normas que respetan la soberanía en medio del proceso de integración europea».

De este modo el Tribunal Constitucional sostiene que las leyes y las decisiones de los jueces polacos prevalecen sobre lo que dictamine el TJUE. Toda una rebelión de 'togas' que llega en un momento en el que las tensiones con Bruselas por las derivas del Ejecutivo en relación con el respeto al Estado de Derecho se encuentran en la fase más crítica.

La decisión del Constitucional de este jueves llega después de que el primer ministro solicitara una revisión de una de las decisiones del TJUE que otorgaba prevalencia a las normas europeas sobre los fallos nacionales. Una decisión pospuesta en varias ocasiones y que no obtuvo el respaldo de dos de los catorce jueces de esta sala. La decisión abre la puerta de par en par a un incumplimiento sistemático de las decisiones que puedan adoptarse en Luxemburgo.

LAS CLAVES:
  • Precedente. La decisión abre las puertas de par en par al incumplimiento sistemático de las decisiones de la UE
  • Reacción. El Gabinete de Ursula von der Leyen avisa que usará todas sus competencias para salvaguardar el Derecho comunitario
«Los poderes de los órganos de autoridad estatal de Polonia no pueden ser ejercidos por autoridades en las que Polonia no los ha delegado» consideran además los magistrados, con lo que se desautoriza hasta las competencias del TJUE para requerir a los tribunales nacionales la revisión de los nombramientos de los jueces.

La respuesta de Bruselas no se hizo esperar: «La Comisión no dudará en hacer uso de las competencias que le confieren los Tratados para salvaguardar la aplicación uniforme y la integridad del Derecho de la Unión», avisaba en un comunicado de urgencia poco después de conocerse el fallo del Constitucional polaco.

El texto redactado por la Comisión Europea (CE) presidida por Ursula von der Leyen admite las «serias preocupaciones en relación con la primacía del Derecho de la UE y la autoridad del Tribunal de Justicia de la Unión Europea» que suscitan la decisión de Polonia. Ante esta situación, defiende y reafirma «los principios fundamentales del ordenamiento jurídico de la Unión». En primer lugar: «La legislación de la UE tiene primacía sobre la legislación nacional, incluidas las disposiciones constitucionales». Y en segundo: «Todas las sentencias del TJUE son vinculantes para las autoridades de todos los Estados miembros, incluidos los tribunales nacionales».

Ayudas bloqueadas

La CE decidirá los pasos a dar tras analizar el fallo del alto tribunal polaco, pero advierte que «los derechos de los europeos en virtud de los Tratados deben protegerse, sin importar dónde vivan en la Unión Europea. La Comisión Europea tiene la tarea de salvaguardar el correcto funcionamiento del orden jurídico de la Unión y seguirá asegurándolo».

En su último informe de situación, el Ejecutivo comunitario insistía una vez más en su «preocupación» por las reformas judiciales que se vienen llevando a cabo en el país. «Reformas llevadas a cabo desde 2015 que aumentaron la influencia de los poderes ejecutivo y legislativo sobre el sistema judicial en detrimento de la independencia judicial».

Una situación que llevó a la Comisión a iniciar el procedimiento con arreglo al artículo 7 que aún está en curso, y que ha llevado a que se le hayan bloqueado las ayudas del plan de recuperación, decisión que también se ha adoptado con respecto a Hungría.

El pasado mes de abril Bruselas llevó Varsovia ante el TJUE por una ley sobre el poder judicial que socava la independencia de los jueces y se consideraba incompatible con la legislación de la UE. En julio, la Corte ordenó medidas cautelares, consideradas ya entonces por el Constitucional polaco incompatibles con la Carta Magna del país. Con la decisión de este jueves se reafirma en ello.

El pasado 7 de septiembre este desencuentro desembocó en una solicitud formal de Luxemburgo para que la curia europea impusiera sanciones pecuniarias a Polonia «para garantizar el cumplimiento de la orden de medidas cautelares» de julio. La Comisión requirió la imposición de una sanción por cada día que no se aplicaran esas cautelares.