Este miércoles comenzó en el Tribunal Superior de Londres (Reino Unido) la audiencia respecto a la extradición a EE.UU. del fundador de WikiLeaks.
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© Henry Nicholls / Reuters
Una persona porta una pancarta en la que pide la liberación de Julian Assange, durante una protesta en Londres (Reino Unido), el 27 de octubre de 2021.
Coincidiendo con el inicio de la audiencia que estudia la eventual extradición a EE.UU. de Julian Assange, fundador de WikiLeaks, sesión que tuvo lugar este miércoles en el Tribunal Superior de Londres (Reino Unido), Aitor Martínez, abogado de su equipo de defensa, concedió una entrevista a RT.

El letrado indica que en esta jornada inicial Assange solo pudo seguir la sesión judicial durante unos minutos, mediante videoconferencia desde la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, en la que se halla recluido, y casi inmediatamente tuvo que abandonar la conexión debido a su deteriorado estado de salud. El periodista, asegura, se veía muy delgado y "con la cabeza perdida".

Martínez explica que, tras la detención de Assange en abril de 2019, se solicitó que ingresara en un centro hospitalario, dado su estado de salud, pero fue trasladado a un centro penitenciario de máxima seguridad, lo que — afirma — agravó su estado físico y dificultó la comunicación con él. Adicionalmente, la pandemia del covid-19 empeoró su situación, al quedar prácticamente aislado.

¿Qué ha pasado?

Asimismo, asegura que este miércoles se le restringió la posibilidad de mantener una interlocución fluida y directa con sus abogados, así como estar presente en la propia vista de apelación, algo que sí se permitió a los fiscales estadounidenses.

Por otro lado, menciona que EE.UU. ha ofrecido al tribunal ciertas garantías para el fundador de WikiLeaks en caso de que sea extraditado, como por ejemplo no ser ingresado en una prisión de máxima seguridad ni objeto de medidas de carácter especial.

El abogado asevera que todas esas promesas han sido sistemáticamente violadas por el país norteamericano en casos de extradición, y así lo hará ver la defensa en la sesión de este jueves. "No es un país confiable para entregar a ninguna persona, en el marco de ninguna garantía diplomática", señaló.

"Gravísimo precedente"

Martínez considera que esta "es una acción judicial que afecta a toda la libertad de prensa del mundo en su conjunto, porque lo que criminaliza EE.UU. es la publicación de información veraz proveniente de fuentes anónimas, con la que además se ha acreditado la comisión de graves crímenes internacionales, como son los crímenes de guerra cometidos en Irak y en Afganistán".

En ese sentido, sostiene que este caso sienta un "gravísimo precedente para la comunidad de medios libres del mundo", por lo que la práctica totalidad de los organismos de derechos humanos se ha posicionado frente a Washington.

"En pleno siglo XXI estamos viendo un retroceso en las libertades básicas, como son la libertad de prensa para los medios y el derecho de acceso a la información para los individuos", continuó, subrayando que toda la comunidad internacional tiene que posicionarse ante tal precedente.


Por último, el letrado recordó que la jueza Vanessa Baraitser, basándose en diversos informes médicos, el pasado mes de enero concluyó en su sentencia que no se puede extraditar a Assange al país norteamericano, por su delicadísimo estado de salud y porque existe riesgo de suicido.
  • La Justicia estadounidense acusa a Assange por la publicación de cientos de miles de páginas de documentos militares secretos y de cables diplomáticos sobre las actividades de EE.UU. en las guerras de Irak y Afganistán, que fueron difundidos por su portal de filtraciones WikiLeaks. Los cargos que se le imputan conllevan una sentencia máxima de 175 años de prisión.