Traducido por el equipo de Sott.net

Un alto el fuego en Ucrania en lugar de sanciones contra Rusia es necesario para detener la "inflación de guerra", afirmó el viernes el primer ministro húngaro, Viktor Orban. Sin embargo, dijo que el suyo era el único país que defendía esta solución.
Orban
© Attila Kisbenedek/Getty Images
El primer ministro húngaro Viktor Orban
En declaraciones a Radio Kossuth, Orban explicó que la mayoría de los países de la UE creen en la imposición de sanciones a Rusia. Dijo que Hungría, a pesar de tener algunas "líneas rojas" que incluyen un embargo de petróleo, ha optado por ir con la marea en esta estrategia.

Sin embargo, el primer ministro afirmó que lo que se necesita no son sanciones, sino un alto el fuego inmediato, que permita a ambas partes discutir un marco de negociaciones de paz.

"A Hungría y a todos los países les interesa que haya paz", dijo Orban.

Añadió que su gobierno está tomando ciertas medidas económicas, como la limitación de los precios de ciertos productos, para frenar la inflación, pero esto sólo puede servir como solución temporal.

Destacando que Hungría "debe estar del lado de la paz", Orban subrayó que los acontecimientos de los últimos meses dejaron claro a Budapest que la velocidad del desarrollo militar del país debe aumentar sustancialmente.

Explicó que la situación en Ucrania es "muy grave" y que "hay muchas posibilidades" de que el frente se acerque a Hungría.

"Si queremos la paz, debemos aumentar significativamente nuestras capacidades militares ahora", dijo, y añadió que para ello sería necesario un "trabajo sobrehumano".

La OTAN, añadió, "también siente que hay un problema".

"Hay que reforzar el ala oriental de la alianza", dijo.

La oficina de estadística de la UE, Eurostat, informó el viernes de que la inflación en la eurozona se disparó un 8,6% en junio en términos anuales, al agravarse la crisis del coste de la vida. La tasa fue superior al 8,1% registrado en mayo, y fue mayor de lo esperado por los economistas.


Comentario: Con Estonia a la cabeza, con una inflación del 22%.


La recesión es un periodo de declive económico, en el que la actividad comercial e industrial disminuye, lo que lleva gradualmente a una caída del PIB. Puede ser el resultado de acciones reguladoras que se centran en la lucha contra la inflación en lugar de estimular el crecimiento económico, por ejemplo con subidas de tipos. Desde principios de año, muchas naciones, entre ellas Estados Unidos y la mayoría de los países europeos, han estado luchando contra la subida de los precios impulsada por la crisis de Ucrania y las sanciones contra Rusia. Y ahora son cada vez más los analistas que advierten que, al priorizar la lucha contra la inflación sobre el crecimiento, estos países se encontrarán inevitablemente con una ralentización de su crecimiento económico.